Domingo, 22 Enero 2017

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Laura Inés Castro Cortes

Laura Inés Castro Cortes

Abogada y Contadora en ejercicio. Especialista Alta Gerencia Universidad de los Andes. Exgerente  Tolima 7 días y Ondas de Ibagué.
 
Los medios de comunicación no son excluyentes sino complementarios,  ahora con los avances tecnológicos,  se tienen nuevas opciones de acceder a las noticias y a la información en todos sus géneros y matices.

En el caso de la capital tolimense, la historia periodística ha tenido más retrocesos que avances, especialmente en la escrita. La cultura de la radio aún predomina,  seguida por los portales noticiosos en internet  de las emisoras,  las revistas y portales  creados por periodistas ibaguereños para la ciudad, la región y el mundo.

Ibagué cuenta con suficiente oferta radial venida de las grandes cadenas radiales y de unas pocas emisoras independientes, que contra viento y marea mantienen vigencia, y  algunas superan los 70 años al aire. Y es que hacer prensa en un medio tan agreste y reducido es una labor titánica si se tiene en cuenta que finalmente son empresas que obligatoriamente deben tener un margen de utilidad para seguir operando.  

Pero ahí está el meollo del asunto, porque mientras las grandes cadenas  radiales tienen en apariencia definidas sus estructuras  para  proveer contenidos, llámese noticia u opinión,  de lo que es mercadeo y  publicidad, en las  emisoras y ahora los medios virtuales independientes,  son sus  propietarios o gerentes, los que se encargan de ofertar la inversión publicitaria  al tiempo que manejan las noticias y la opinión.

Ese maridaje es lo que de alguna manera ha generado un “estigma” por parte del alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo, y que desafortunadamente su antecesor  dejo la infame huella de corrupción en muchas de sus gestiones, oportunidad que no desaprovecho el mandatario para extenderle cuenta de cobro a los medios de comunicación diciendo: “Mi relación con los medios va a ser directa y por supuesto lo más importante que uno puede tener con la prensa es dar noticia y eso es lo que le vamos a dar, los que están acostumbrados a una inmensa mermelada tienen que olvidarse de ello, yo dije algo en campaña y lo voy a cumplir”.(Entrevista concedida a la emisora Ecos del Combeima  por Guillermo Alfonso Jaramillo, en calidad de alcalde electo el 27 de octubre de 2015).

A casi un  año de su mandato ha cumplido con la promesa, su relación con unos poquitos medios ha sido directa y personalizada, es decir con sus  amigos, porque sólo en un medio escrito, en una que otra cadena radial y una revista de internet, se ha visto la pauta oficial. Los demás han sufrido el rigor de su veto económico

También   cumple el señor Jaramillo  con la entrega de noticias, como la de  su particular estilo de gobernar a los madrazos, sus pésimas relaciones con los sindicatos, su especial disciplina Petrista de contratar directamente,  los dineros mal invertidos en la consulta minera, su desdén para apersonarse de la construcción de los escenarios deportivos que retrocedieron  50 años la infraestructura deportiva de la ciudad, sus malas relaciones con el gobernador del Tolima, para mencionar algunas. Ah y que sin cumplir un año de mandato tiene más de seis investigaciones de diferentes órdenes.

Las pocas noticias positivas de la Administración para el devenir de sus gentes y la ciudad,  han sido opacadas por las negativas. Pero eso sí, los medios hacen  eco de los globos que constantemente lanza  el mandatario.

Tampoco el gremio de los radiodifusores se ha pronunciado o solidarizado con esta situación, por ejemplo, teniendo una charla con el mandatario para saber el fondo del veto económico, y para que de manera particular cada  medio de comunicación, sepa el por qué no tiene la opción de estar en el  plan de medios de la  Alcaldía.

Cada  administración  es como una huella digital, diferente,  y la relación con los medios la traza el mandatario  generando noticia al tiempo que hace inversión publicitaria, marcando diferencia entre mermelada e inversión. ¿Será muy difícil?
Ya es conocido de todos que  Orlando Arciniegas capturado y  judicializado,  fue la persona en quien usted depositó  absoluta y total  confianza para ejercer el manejo de  lo concerniente a la contratación de los majestuosos y modernos  escenarios deportivos de los  XX Juegos Nacionales, y quien ahora  está haciendo acuerdos con la justicia, aplicando la estrategia de la delación de quienes fueron sus aliados  en el macabro juego de apropiarse de miles de millones,  que a la final no permitieron que  en Ibagué se construyeran los escenarios deportivos prometidos.

Como responsable de la administración que  brindaría a los tolimenses  los mejores juegos deportivos de su  historia, no puede ahora mostrar una actitud “tranquila y pasiva” como si en esta debacle usted  nada tuviera que ver.

Sin que nadie se lo pida salga a los medios, haga comunicados o escriba un libro, porque la ciudad merece saber ¿qué diablos le vio usted a ese señor Arciniegas para que le otorgara semejante poder? ¿Qué fue lo que realmente paso para que éste delincuente hiciera y deshiciera con los dineros de los juegos? ¿Por qué usted no se percató de los diferentes delitos con los que  se entrenaban sus otros colaboradores?

Nadie puede creer que  duerma tranquilo sabiendo que miles de niños y niñas, adolescentes y deportistas de normal o alto rendimiento, no tienen donde entrenar, practicar o exhibir su disciplina deportiva, dejándolos sumidos en la desesperanza, porque de  contar con  escenarios que requerían mantenimiento y  remodelaciones,  de un día para otro quedaron sin NADA.

Muéstrele a esa ciudad que le dio el voto  para que fuera su alcalde  durante cuatro años, que siente vergüenza, pena y mucho dolor por haber permitido que este escándalo  de corrupción, alcanzará las proporciones que hoy tiene  afectada  la imagen de ciudad, mellado  el ánimo de los ibaguereños y minada la confianza y la credibilidad  en la clase política de la región.

Como van las cosas, muchos de sus inmediatos colaboradores terminarán presos y difícilmente podrán recuperase todos los dineros con los que estos señores, faltaron a su sagrado deber de una gestión transparente y honesta.

Lo más complicado de esta situación es que la gran mayoría de Ibaguereños, no creen que usted  sea ajeno a esta situación,  recordamos que hace pocos días  uno de los contratistas, habló de comisión del 20%  de estos torcidos para Luís H. Rodríguez, alcalde de la época.  También es sabido que Arciniegas desde un comienzo ha sido enfático en pregonar  la inocencia de ese alcalde que “supuestamente” confió en él,   porque en esa  repartija  de miles de millones él  estaba ciego, sordo y mudo. Difícil creerlo.

Mire que cada semana esta novela que contiene una historia de corrupción de grandes proporciones,  tiene capítulos de mucho suspenso y si le está haciendo seguimiento, podrá comprobar que el día menos pensado le va a tocar el capítulo dónde el protagonista será usted.
Por eso, vaya a la justicia hable y  acepte su ineludible responsabilidad, su gran pecado de omisión –el de acción está por verse- pero no nos siga engañando haciéndonos creer que no sabe nada y tampoco tiene nada para contar.

Lo más triste de esta historia es que como van de lentas las actuaciones en la justicia y  los avances para la terminación de los escenarios, fácilmente para las próximas elecciones alcaldía Ibagué  periodo 2020-2023, el caballito de batalla de los candidatos, será la terminación de los escenarios  deportivos para los ibaguereños. Ojalá me equivoque.

 
No es fácil  proveer el contenido y lograr la cofinanciación de un especial en la Revista Semana, considerada la de mayor circulación por su calidad editorial, periodística e influencia en el manejo de los temas trascendentales, desde la capital al resto del país.

No es un embeleco del gobernador Oscar Barreto Quiroga, porque la revista dentro de su portafolio de servicios, ofrece los especiales regionales, que en este caso se denominó: Tolima, la tierra que soñamos.

Como un plus de la revista semanal, llega el especial de 150 páginas  donde los cuatro primeros columnistas, abordaron el tema de la violencia, la paz y la reconciliación, todos ellos en el escenario regional. Los demás columnistas y periodistas encargados de su contenido, se aseguraron de llamar la atención en las oportunidades y las fortalezas que tiene el Tolima para convertirse en un departamento que juegue en las grandes ligas del emprendimiento y la competitividad.

En un especial con un propósito definido y en positivo, de gran alcance periodístico y  alta inversión publicitaria, no tenía cabida la columna del abogado Wilson Leal: Devolviendo atenciones,  haciendo referencia a la gestión del alcalde de Ibagué  Guillermo Alfonso Jaramillo y los favores que le está devolviendo a Gustavo Petro. No dijo nada nuevo el abogado Leal, todo eso ya se ha visto, leído y escuchado. No había comenzado a circular la revista con el especial, y ya estaba opacado su único  propósito. Vender la marca Tolima.
¿Los directores y editores del especial no se percataron de ese pequeño detalle? Otra  cosa es que lo hayan percibido  y se impuso la publicación de la columna, ante la inversión que hacia la Gobernación del Tolima y  más de 30 empresarios del orden local, regional y nacional,  la Revista se hizo la de la visto gorda. Es una hipótesis.
 
También peca el abogado Leal por su falta de sentido común, ¿o  estaba haciendo un favor? No se puede creer que una persona de las calidades personales y competencias profesionales le juegue así al Tolima. La “pelea” es entre Gobernador y Alcalde, la llegada de terceros atizando hoguera no ayuda a bajar la espuma de la discordia.
Qué estarán pensando los empresarios que patrocinaron el especial, cuando aquí ocurrió lo del punto negro en la hoja blanca. Los medios no hicieron eco del importante contenido editorial, sino de la columna del abogado Wilson Leal porque estaba en el lugar equivocado.

Sólo resta esperar que la publicación a pesar de ese impase, logre su cometido y los colombianos vean que el Tolima es una tierra que promete.
 
Punto Aparte: ¿Cuándo será que los Gremios Económicos del Tolima se ponen serios a exigirles a los mandatarios el cumplimiento de sus planes de desarrollo? 
Los integrantes de la Asociación de Invidentes del Tolima “Asinvitol”, debieron quedar  sorprendidos con  los apartes de la intervención del alcalde  Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez, que a decir verdad se sintieron  salidas de tono y fuera de contexto, si se mira al público al que se dirigía y el propósito del encuentro con dicha Asociación.
 
Pareciera como si el primer mandatario de los ibaguereños  tuviera hace rato alguna espinita que sacarse y vea dónde encontró la oportunidad, para pedirles a unos mandatarios, que en aras a la transparencia y a la honestidad hagan pública su orientación sexual y  “salgan del clóset”. Como quien dice esos mandatarios deberán: ¿convocar a una  rueda de prensa, aprovechar algún evento especial para contarlo o hacerlo viral en las redes  sociales al  mejor estilo de los famosos del mundo?
 
Alcalde  a usted no le asiste ningún derecho a hacer esas exigencias, si se está dirigiendo a otros mandatarios hágalo sobre temas comunes de gestión y gobierno, pero no se entrometa en la esfera íntima de las personas, ni deje salir ese homofóbico rabioso que lleva por dentro, pero que ocultó también en campaña, utilizando a la comunidad LGTBI para mostrarse como un candidato tolerante e incluyente. Puras mentiras, como muchas de sus posturas.
 
Un mandatario que enarbola el eslogan de Ibagué con todo el corazón, pero que le está fallando la razón,  no puede estar en comunión con sus gobernados,  y si se tomara el trabajo de ilustrarse o  estudiar lo que significa para una persona de orientación sexual diferente  y en  minoría compartir y socializar su especial condición, jamás haría esta clase de aseveraciones, y una de las razones por las  no salen del clóset es el miedo a personas como usted, que terminan destruyendo la imagen, las relaciones familiares y minando su amor propio.
 
Lo que usted hizo  se llama “matoneo”, claro muy bien disfrazado y dándole argumentos peregrinos para justificar su descorazonada exigencia. ¿Tan molesto  e incómodo lo tiene estos mandatarios? ¿Les está yendo mejor en las encuestas? ¿Tienen mayor favorabilidad y credibilidad? ¿Los ve cómo una amenaza en la próxima contienda electoral? ¿O a lo mejor esos mandatarios no tienen  investigación alguna por maltrato y despidos injustificados,  a sus compañeros de gestión,  contrario a usted que pregona ser aún todo un varón, se le cuenta más de una?
 
Señor alcalde quien le dijo que “salir del clóset” es asunto de honestidad y transparencia, por Dios no confunda a sus gobernados, porque  entrar o salir de un clóset es una decisión personalísima y no puede ser utilizada por nadie para reprochar o reclamar.
 
Condiciona su apoyo a la comunidad LGTBI, porque los que sean visibles   tienen su apoyo  y los  nombra en cargos como efectivamente se han visto en algunas dependencias de la Alcaldía, pero hay de aquellos que sigan en el clóset. ¿Sabe  Alcalde cuántos funcionarios trabajan cerquita a usted, tienen orientación diferente a la suya y no pertenecen a la comunidad LGTBI y muy seguramente,  por ahora no harán pública su orientación sexual? Los debe tener nerviosos.
 
Punto Final.- No  sé por  qué  con el transcurrir de los días, apartes de los discursos de  Jaramillo se asemejan a las  escandolas callejeras del Renegado.
Coimear es un verbo que poco nos suena, pero que en la vida real lo conjugamos  en cualquier momento o circunstancias de la vida. Se define como: dar o recibir sobornos. Ahora díganme quién no ha pecado dándole coima al agente de tránsito, pagándole al funcionario público o al empleado del sector privado, para lograr una licitación o un contrato, al vigilante de un establecimiento para poder ingresar a determinado lugar, entre muchos grandes y pequeños  ejemplos grandes que se pueden enunciar. El que esté libre de culpa que tire la primera piedra.
 
El  vergonzoso y triste novelón que vivimos los ibaguereños con los resultados que está entregando la Fiscalía General de la Nación respecto de cómo  el coimero mayor Orlando Arciniegas  trianguló y repartió las coimas que exigió y muy seguramente que también le ofrecieron los españoles de la firma Typsa, porque la fama de las empresas españolas ofreciendo coimas para ganar contratos en Suramérica  no es buena  y no es de ayer, pero claro ellos se defienden diciendo que en Colombia la corrupción es más sofisticada que la de ellos. Pueden hasta tener razón.
 
Con la cantada del primer condenado por el delito de lavado de activos, Amaury Elías Blanquicet, ahora si entrará a escena otro coimero; Luís H. Rodríguez quien ha insistido que es inocente, porque si Arciniegas cobró coimas fue a sus espaldas. Se nos hacía extraño que Luís H. Rodríguez saliera tan honrado, porque muchos, sino la mayoría de los alcaldes que ha tenido ésta bella ciudad con gente tan querida, han resultado coimeros en la sombra, y eso solo se explica, mirando cómo llegan de normalitos a la Alcaldía y ver que salen fortalecidos económicamente. ¿Cómo lo hicieron? pues coimeaban. Un empleado jamás se enriquece con el sólo ingreso de su salario. A la final todo se queda en leyendas urbanas, que muchos conocemos.
 
Esperar que antes de finalizar el 2016 todos los presuntos implicados en el robo más indignante de dineros públicos que haya vivido la ciudad, estén identificados y judicializados, es lo menos que esperamos, cuando sobre el asunto hubo tantas alertas tempranas, de las que poco se hizo caso y como siempre los organismos de control llegando cuando ya todo está consumado.
 
Ahora corresponde al alcalde de la ciudad, Guillermo Alfonso Jaramillo, concentrase en la revisión de los contratos y que los 43 mil millones que aún hay disponibles para la terminación de los escenarios, estén listos  para recomenzar obras. Ha perdido diez meses. Si bien es cierto, la ciudad merece conocer la verdad de lo que pasó con los dineros, ahora es más importante para los deportistas y personas del común,  recuperar los escenarios perdidos.
 
Aterra que todo se vaya dilatando y pase el tiempo sin que haya acción en las obras, y que para las próximas elecciones a la alcaldía de Ibagué 2020-2024, el caballito de batalla de los candidatos sea la terminación de los escenarios deportivos en la ciudad. No tendría nada de raro, si seguimos al paso que vamos.
 
Punto Final.- Ojala Heber Humberto Ángel y Oswaldo Enrique Mestre, colaboren con la justicia y den a  conocer la verdad que estamos esperando.
Honorifica distinción que entrega el Comité Nobel Noruego desde 1901 y que ya ha alcanzado más de personajes en el mundo entero,  en su versión 2016 recayó en el presidente de los colombianos Juan Manuel Santos, por sus ingentes y persistentes esfuerzos políticos y humanitarios para poner fin a 52 años de violencia, que solo han  dejado muerte, desolación, abandono y desplazamiento para miles de sus compatriotas.

Este premio  Nobel le  llegó al país  en un momento crítico, porque tan sólo habían transcurrido  96 horas de un plebiscito que no permitió avanzar en lo acordado  en La Habana con la guerrilla de la Farc,  y con lo que se garantizaba caminar hacia la paz.

En un momento donde todo era confusión, ya no se hablaba del SI o del NO, hubo transformación a   unidad nacional. Los inconformes y abstencionistas salieron a las plazas a pedir la  paz YA. Para rematar  uno de los gerentes de campaña del NO, develó las maquiavélicas estrategias  que surtieron  efectos en las redes sociales, logrando   una campaña barata y   votantes  embejucados negando la refrendación del  acuerdo.

Los que lideraron el NO, ya habían visitado  en Palacio al  primer mandatario,   se estaban conformando las mesas, los comités, los conversatorios y todas las figuras que ponen a pensar, respecto de la celeridad que exige el país  para aprobar  YA  el acuerdo de La Habana. 

Para los  medios de comunicación, los analistas, los políticos y para la  gran mayoría de colombianos, este  premio Nobel  llegó como bálsamo y seguramente influiría  positivamente en los que piden modificaciones al acuerdo y por supuesto en  los negociadores de   las Farc, que en últimas son los que aceptan los cambios a lo inicialmente acordado.

Pero lo que ya se está viendo es que  este premio nobel no garantizará,  será  la celeridad para incluir las modificaciones propuestas por el  senador Álvaro Uribe Vélez  líder del NO, contenidas en  10 puntos lo que equivaldría a  meses de análisis y discusiones. Ahora están por verse las modificaciones propuestas por el expresidente Andrés Pastrana, que también llevarán su tiempo analizarlas. Sin contar las  demás que vayan apareciendo.

Como quien dice, con el correr de los días podremos comprobar que este premio no tendrá efecto ninguno sobre los protagonistas que piden los cambios a los textos de lo acordado en la Habana y a lo mejor tampoco en los negociadores de las Farc.

A la final sólo  servirá para el orgullo y satisfacción de  Juan Manuel Santos que guardará celosamente la medalla y el  Diploma y una  vez deje la presidencia se dedicará a dar conferencias por todo el mundo, contando cómo  intentar la paz y ganar un nobel. Ya sabemos que el dinero del premio lo donará a las víctimas del conflicto.

Aclaro que no están en discusión los merecimientos personales y profesionales del Presidente de la República, pero  no logro entender porque otorgar un premio sin que se haya al menos aprobado el acuerdo,  porque la paz está lejos.  Paradójico un nobel de paz, sin paz.
 
Punto final.- El científico e inmunólogo tolimense Manuel Elkin Patarroyo completa 30 años buscando la efectividad del cien por ciento de su vacuna contra  la malaria SPF-66 y por lo tanto su dedicación y esfuerzo ya deberían ser compensados con el nobel de medicina.
 
Y  sorprendida con los resultados de la  jornada electoral  del plebiscito por la paz que dejó  al SI por debajo del NO. Esto no lo se lo imaginaba nadie. Con muchas personas amigas o cercanas que estaban con el NO afirmaban: “ustedes los del SI pasan sobrados”.  Y mire, colgados de la brocha por 70 mil  votos, una abstención del 62.59%, 86 mil  votos no marcados,  170 mil nulos, no  ayudó el clima. En fin, todo estaba dispuesto o  señalado para que el plebiscito no pasara la prueba.

El viernes  anterior a la salida de una emisora en la ciudad,  me topé con  la Senadora  del Centro Democrático Paloma Valencia, y en nuestro pequeño saludo propiciado por uno de sus acompañantes, le aclare que yo era del SI. Ella me miro entre incomoda y disgustada  y dijo: allá usted. Debo ser sincera, la contundencia y seguridad de la señora me dejaron pensativa. Era el presagio de algo. Pues claro del estancamiento del proceso de paz.

Los del SI  somos soñadores,  pero no despistados y con  la   capacidad de reconocer los errores cometidos y que fueron aprovechados por los apostadores del NO. Caramba, el Presidente  Juan Manuel Santos  con formación y espíritu de periodista-empresario, sabe mejor que nade cómo se vende un producto masivo, y ese era el tratamiento que debió darle a la campaña por el SI.  ¿Cómo pretender  que a  una guerra de 52 años, le bastarían  tan sólo 45 días de pedagogía? Imposible resultó que los colombianos se informaran a conciencia y tomaran la decisión de su voto.  Aquí cabe perfectamente el precepto bíblico: “ante la duda abstente”.

En un caso de alta gerencia la elección del domingo anterior, podría traer reflexiones en el estilo del liderazgo, en este caso el del Presidente de la República en la planeación, la delegación y  la ejecución de la estrategia central para que el SI no fuera superado por el NO.

Se evidencio que no hubo trabajo en equipo, se vieron esfuerzos aislados. Tampoco puede pasarse por alto la arrogancia del primer mandatario que jamás contemplo la posibilidad de que el NO se impusiera sobre el SI, por eso cabe citar la  frase del filósofo británico  Bertrand Russell: Nada más cercano a la equivocación que la certeza.

¿Y ahora qué sigue? Pues el Presidente de los Colombianos, la oposición y la Guerrilla de las FARC, hablan a los colombianos, dando parte de tranquilidad, porque desde ya comenzarán a dialogar para enderezar lo que corresponda.

Complicado conociendo el talante del máximo líder del NO,  Álvaro Uribe Vélez, que poco le jala a la conciliación, es rencoroso, vengativo y su línea es una sola. Como quien dice en manos de Uribe  a lo que fuera este fallido Acuerdo, solo le queda pasado, nada de futuro. Ojalá me equivoque
 
Punto final.- Que pereza los del NO celebrando resultados como si existieran motivos para ello. El pasar de los días les mostrará su error.
A diario escuchamos y vivimos los hechos de inseguridad que se  están presentando en Ibagué,  lastimosamente para algunos desde su rincón,  escondite o despacho,  la ciudad  es vista como segura y un  agradable vividero que  a muchos encanta.

Por ejemplo en el barrio Piedra Pintada Alta a cualquier hora del día,  ya es común el episodio   del raponazo, el atraco, el apartamentazo. En este sector de la ciudad algunos establecimientos de comercio han sido  víctimas de la delincuencia, en más de una ocasión. Los parrilleros hacen de las suyas robando bolsos y celulares. Si eso decimos de un barrio que cuenta con  presencia policial, ¿que será en los sectores donde la fuerza pública no está presente?

Las calles de la ciudad se están llenando de hombres y mujeres que fueron capturados por diferentes delitos  pero que una vez presentados ante un juez de garantías, por no tener antecedentes y allanarse a cargos, son dejados en libertad. Como es de esperarse  siguen en su quehacer delictivo, burlando la justicia,  sembrando el miedo  y la zozobra  por donde pasan.

Para completar nuestra desdicha, basta con  un viajecito al centro de la ciudad,  para comprobar como  habitantes de la calle  deambulan pidiendo y exigiendo a los transeúntes, haciendo sus necesidades en los andenes y paredes. Espectáculo desagradable, que da la  sensación de estar a merced de una manada de desconocidos que invadieron y ya marcan su territorio.

La calidad de vida en Ibagué por cuenta de la inseguridad  ha mermado,  y  tanto la administración municipal  como la departamental deben  analizar  las verdaderas cifras de los  delitos que se cometen e incentivar la proactividad al interior de las instituciones policiales, para que se mire como una consecuencia de muchas variables que en el corto y mediano plazo, están mostrando que de la Ibagué tranquila de hace unos pocos años, poco queda.

La ciudad necesita  las cámaras de seguridad,  está probado que aportan mucho o todo  a la hora de identificar y judicializar a los delincuentes. Tanto a la Policía del Tolima como a la Metropolitana de Ibagué, les corresponde  marchar al ritmo de este trabajo conjunto en seguridad, aportando estrategias que requieren  inteligencia,  un pie de fuerza concentrado en sus funciones y no  distraído con sus  aparatos celulares,  convencidos que la inseguridad no sólo se controla  aumentando el talento humano,   también se complementa con la calidad e idoneidad de los servidores públicos que salvaguardan la integridad de los ciudadanos.

No se logra tener aún la reacción inmediata por parte de la  policía, siempre llega tarde. De ahí la urgente necesidad de actualizar e innovar en ayudas como: Alarmas, códigos, conexiones directas, botones de pánico y todas las formas existentes para  conjurar esta orfandad  que estamos experimentando.

En el alto gobierno y para gestiones ante los diferentes despachos, muchos departamentos y su capital le muestran al país los  fructíferos resultados de agenda conjunta, que incluso puede ampliarse a otros departamentos y municipios, como lo hacen por ejemplo  Antioquia y  Barranquilla. No nos inventamos nada, todo está inventado.

Por eso la importancia de una verdadera y sincera agenda de seguridad, entre Oscar Barreto Quiroga y Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez,  mandatarios  que son como el agua y el aceite en sus  ideales políticos, en el    liderazgo y en el   amor y el  sentido de pertenencia por la ciudad. Estos asuntos dado el interés  general que pretende un trabajo en equipo,   pueden  ser superados con sabiduría,  inteligencia y desapego político.
 
Punto aparte.- Los del SI tardío al plebiscito por la paz, están más cerca del NO.
 
 
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