Miércoles, 18 Enero 2017

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Luis Eduardo Chamorro

Luis Eduardo Chamorro

Exsecretario, experto y consultor en temas educativos.
No encuentro explicaciones de primera mano que justifiquen el fenómeno creciente de disminución de la matrícula escolar en el Tolima. Según fuentes recientes del Ministerio de Educación Nacional, la población estudiantil matriculada en el Tolima ha disminuido en 15.486 estudiantes entre el año 2015 y el presente año de 2016, con cifras hasta el 29 de febrero que pueden variar levemente. Los 15.486 estudiantes menos equivalen a una disminución porcentual del 5.2 por ciento  , de ellos son 2.464 estudiantes menos en Ibagué, que aporta el 16 por ciento del decrecimiento de la matrícula en el Tolima. De esta manera son 13.022 estudiantes menos en los 46 municipios no certificados, equivalentes a una disminución porcentual del 7 por ciento.
 
¿Por qué disminuye la matrícula, siendo que hay gratuidad educativa? Es un interrogante que puede tener varias respuestas:

-La primera es que no hay suficiente interés por la educación, que los padres de familia y los estudiantes no le encuentran una función útil a lo que se enseña en las instituciones educativas y esto es un problema de poca pertinencia educativa.
 
-Una segunda razón de la disminución de la matrícula se relaciona con los costos directos que los padres de familia deben asumir para que el estudiante asista a los establecimientos educativos y entre estos gastos están los uniformes, el calzado, el transporte, los útiles y textos escolares. Son motivos relacionados con las características socioeconómicas de los padres de familia.
 
-Se requiere que el Estado suministre el complemento alimenticio, a través del Programa de Alimentación Escolar, una de las estrategias para estimular el acceso a las aulas.
-Corresponde al gobierno vincular los docentes en el momento apropiado, es decir, desde el comienzo del año escolar porque la falta de docentes genera ausentismo escolar.
 
De todas maneras, estamos ante un problema que tiende a ser grave año a año. Y corresponde al Estado garantizar la asequibilidad, la accesibilidad y la adecuación de la oferta educativa para que la población en edad escolar llegue a las aulas y para que, quienes se matriculen, permanezcan en los establecimientos educativos.

 
 
 
 
Ya se cumplió el primer semestre del mandato del Alcalde  de  Ibagué Guillermo Alfonso Jaramillo y es pertinente dar una mirada sobre lo que ha sido su gestión en lo relacionado con el sistema escolar.
 
Pretendo identificar tres actuaciones buenas y tres  no tan buenas en materia educativa.
Vamos con las buenas, según mi percepción:
 
1.-Se logró la creación de 95 nuevas plazas de docentes para cubrir el servicio educativo en la zona rural, servicio que atendían docentes vinculados a través de contratos con entidades privadas, en los años anteriores.
 
2.- La Alcaldía logró la aprobación, por parte del concejo, de un empréstito por 60 mil millones de pesos con los cuales se aspira a una inversión de más de 200 mil millones de pesos en infraestructura educativa para la implementación de la Jornada Única en Ibagué. De lograr esta alta inversión, estaríamos ante un macroproyecto educativo, que definitivamente establecerá la diferencia de cuanto se ha hecho por la educación en Ibagué, en el presente siglo.
 
3.-Ibagué logró buenos resultados en el Índice Sintético de Calidad Educativa divulgado en el primer semestre del 2016 pero con datos del 2015, principalmente. Ibagué supera los índices nacionales en los niveles educativos de primaria, secundaria y educación media.
 
 Ahora vamos con las actuaciones no tan buenas en educación.
 
1.-No se ofreció alimentación escolar durante el primer semestre del presente año. Este servicio se ofrece a partir del segundo semestre para 24.406 estudiantes, cifra que es inferior en un 41.3% a la que se ofrecía en el año 2015. Son 17.169 estudiantes menos sin alimentación escolar.
 
2.-Los datos estadísticos de la Secretaria de Educación Municipal de Ibagué nos dicen que en el año 2016, hasta el mes de mayo, la matrícula es inferior en 2.464 estudiantes menos en Ibagué, al compararla con la  del año 2015. A ello se suma que en el año 2016 que está en curso, se calcula en 6.350 el total de infantes y adolescentes en edad escolar que no acceden a las aulas. Son ausentistas del sistema escolar.
 
3.-El Plan de Desarrollo Municipal para el cuatrienio 2016-2019, no estableció como uno de sus ejes estratégicos a la educación. De otra parte, las metas del plan en lo educativo son poco ambiciosas.
 
 
 
A partir de julio  se anuncia oferta de alimentación escolar para 24 mil 406 estudiantes, 17 mil 169 menos que en el 2015.

Creo no equivocarme al decir que no hay otra capital de departamento, distinta a Ibagué, donde no se haya iniciada la prestación del servicio de alimentación escolar en circunstancias financieras muy similares en todo el país. Aquí no se ha dado alimentación escolar durante todo el semestre que ha transcurrido del calendario  escolar y han sido pocas las voces que se han escuchado para exponer ante el público esta situación sui géneris. Para comenzar, las autoridades municipales que tienen que ver con la educación, han incumplido una norma, la Resolución 18432 de octubre del 2015 en la cual se dice expresamente que la alimentación escolar se debe ofrecer desde el primer día del calendario escolar.
 
Sea anuncia que la alimentación escolar comenzará en julio 13 cuando comience el segundo semestre en las instituciones educativas. A pesar de que se ha dejado de producir gastos en alimentación escolar en el primer semestre, la Alcaldía anuncia que habrá alimentación escolar para 24 mil 406 estudiantes, cifra que es inferior en 17 mil 169 beneficiarios del año 2015. Es una disminución equivalente al 41.3% . Será una cobertura que apenas llegará al 20%  de la población estudiantil, es decir a la cuarta parte de los matriculados. Es un problema de cobertura, que se deduce del informe que la Secretaria de Educación Municipal Flor Alba Vargas presenté a los concejales el viernes anterior.
 
En esto de Alimentación Escolar vamos en retroceso. Porque, de acuerdo con el informe de empalme de la administración anterior a la presente, el año 2013 fue  el de mayor cobertura de este servicio tan esperado por una buena cantidad de estudiantes y padres de familia, año a año. En el 2013, fueron 50 mil estudiantes beneficiados con una inversión de 10 mil 221 millones de pesos. En el año 2015, la cobertura fue de 41 mil 575 estudiantes con una inversión de 7 mil 254 millones de pesos, distinta a la cifra dada por la Secretaria de Educación Flor Alba Vargas , de 4 mil 522 millones de pesos.
 
Sigo con las cifras del empalme para decir que los 7 mil 254 millones para el PAE en el 2015, se constituían con 5 mil 584 millones del Sistema General de Participaciones  y mil 670 de aportes del municipio de sus recursos propios. En el presente año, el recorte de las transferencias nacionales fue de tal magnitud que en el primer documento de Planeación Nacional del mes de febrero, la transferencia nacional escasamente llegaba a la cifra de 844 millones de pesos, es decir, 6 mil 410 millones de pesos menos. La Secretaría de Educación dice que fueron 69 millones. Cifras que desde luego dependen  de la fuente que se acoja. ¿Los informes de final de año de la anterior administración o los datos de la actual?

 
POSIBLE EFECTOS DE LA BAJA COBERTURA DE ALIMENTACIÓN ESCOLAR.

 
Es pertinente decir que la oferta de alimentación escolar es una de las estrategias estatales dirigidas a incrementar el acceso (cobertura) de estudiantes a las aulas y mejorar su permanencia, a través de la disminución del fenómeno de deserción escolar. Pero en Ibagué no se cumplido ese propósito. Porque en nuestra capital se calcula en 16 mil 514 el total de infantes y adolescentes en edad escolar que se quedan por fuera de los establecimientos educativos (2015); que la disminución de la matrícula paulatinamente se mantiene y era de  7 mil 810 estudiantes menos  durante el cuatrienio anterior. Súmele a ello una deserción intraanual de 4 mil 161 estudiantes (3.58%). Porque la deserción es un fenómeno asociado a la cobertura escolar.
 
Hay múltiples factores causantes de estas situaciones pero empíricamente se puede afirmar que la alimentación es uno de los atractivos del acceso al estudio y también un factor de permanencia en las aulas. Habrá una buena cantidad de padres de familia que envían a sus hijos a la escuela porque allí encontrarán un suplemento alimentación que ellos no pueden suministrar en sus hogares. Entonces, quedamos a la espera de saber de qué manera la no oferta de alimentación en el primer semestre del 2016, producirá efectos sobre la matrícula y la permanencia escolar. Dos derechos fundamentales del núcleo esencial del derecho a la educación como un derecho humano fundamental, no sujeto a negociaciones políticas y exigible a través de tutelas.
 
Entonces, ha sido un desacierto que el municipio de Ibagué no haya suministrado alimentación escolar en este primer semestre que ha concluido. Porque habían recursos financieros para ofrecerla, así estos fueran escasos. “No se ha entregado un suplemento alimenticio o un almuerzo en las Instituciones Educativas. Esto comenzará en el mes de julio hasta diciembre”, le dijo la Secretaria de Educación a los concejales.

 
TODO ESTA PRESCRITO.

 
Tal como ocurre en un sistema o modelo de control, eficiencia y eficacia administrativa como el que se aplica en el sistema escolar, todo aparentemente está prescrito sobre lo que se debe  hacer en cuanto alimentación escolar. La resolución 16432 de 52 paginas, expedida en octubre del año 2015 con la firma de la ministra Gina Parody, se llega a los más mínimos detalles, como si se aplicará el modelo  Frederick Taylor, en la Teoría Científica y clásica de la Administración de comienzos del siglo 20,  en cuanto Organización Racional del Trabajo , la especialización, la división del trabajo, etc. O más delante de los comienzos del siglo pasado con Max Weber en la Teoría de la Burocracia, en la cual, a través de la “dominación legal”, se espera que esta resolución sea aplicada rigurosamente para mejorar el servicio de la Alimentación Escolar. Porque en la resolución se dice de todo. Se dan las obligaciones y competencias de cada instancia, se establecen los medios coercitivos para que la norma se cumpla.
 
Vale el caso dar algunos ejemplos, se dice que cada Secretaría debe realizar unos procesos de planificación del programa PAE que incluye un diagnóstico situacional (uno más?); para efectos de seleccionar las instituciones beneficiarias del PAE.  Se constituyen Comités (Otros más?) , uno municipal y otro cada establecimiento educativo. Pero se llega al detalle de decir los componentes del menaje,  qué cubiertos y qué cantidad de cuchillos, tenedores y cucharas se deben tener o adquirir; cómo debe ser el menú de las raciones alimenticias con el número de calorías, carbohidratos, vitaminas, etc; cun dice que fueron    rtonomponjas, etc.ponjas y e deben tener o adquirir; cetralle de decir quemedios coercitivos para que la normántos implementos de aseo,  cepillos de mano, esponjas, etc. Es una resolución que no me gusta . Porque coarta la autonomía de las IE o supone que en la provincia no hay personas que puedan pensar libremente sobre estos asuntos.
 
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En el curso del mes de junio en curso, la Universidad del Tolima ha recibido varias noticias positivas relacionadas con su desarrollo académico. El Ministerio de Educación Nacional a través de CONACES, otorgó el registro calificado para dos nuevas maestrías  con las cuales se completan 15 en la oferta de este nivel de posgrados. Igualmente, la renovación del registro para dos pregrados que se han estado ofreciendo en esta universidad estatal, el del programa de Arquitectura y de Artes Plásticas y Visuales. Es lo que ha informado el rector de la Universidad, José Herman Muños Ñungo y los correspondientes decanos.
 
Las nuevas maestrías son las de Ciencias de la Cultura Física y del Deporte en la Facultad de Educación y la de Pedagogía y Mediaciones Tecnológicas en el Instituto de Educación a Distancia.
 
Es pertinente poner la mirada sobre  la oferta de formación en educación física y deportes que hace la Facultad de Educación  de la cual es su decano Andrés Felipe Velásquez Mosquera. Porque se trata de un  ámbito de formación profesional que el año inmediatamente anterior logró la Acreditación de Alta Calidad por un período de 4 años, mediante la Resolución 13756 del 2 de septiembre de 2015.
 
El Consejo Nacional de Acreditación, CNA destaca entre los aspectos positivos del pregrado en Educación Física y Deportes, “El alto índice de empleo de los egresados, según el último estudio realizado por la oficina de egresados. El 83 por ciento de los egresados se encontraba laborando en el área de formación”.
 
Se trata de un pregrado que de acuerdo con ranking pre-sapiens reciente, está clasificado en  triple AAA que se otorga a los la más alta calidad , en el presente año, entre los que se ofrecen en el país.
 
LA MAESTRÍA EN CULTURA FÍSICA Y DEPORTES.
 
La denominada Educación Física y deportes que hace parte del plan de estudios en la educación básica y media , va más allá de enseñar a lanzar un balón, saltar vallas  o lanzar una jabalina o un disco. Porque de fondo hay disciplinas  y ciencias cuyos fundamentos teóricos y prácticos debe tener un docente que se dedique a enseñarlas.
 
En la Facultad de Educación de la Universidad del Tolima, se ha creado un grupo de once docentes, entre ellos 6 con título de doctorado en la disciplina de la Educación Física, el deporte y la recreación, grupo que ahora ha logrado el diseño de una Maestría en Ciencias de la Cultura Física  y del Deporte, con registro calificado del Ministerio de Educación Nacional del pasado primero de junio.
 
En el documento maestro elaborado para lograr el registro calificado de esta maestría, se expresa la siguiente: “Diseñado para fortalecer, actualizar y profundizar las competencias didácticas, pedagógicas e investigativas que requieren los profesionales o licenciados en las áreas afines a las Ciencias de la Cultura Física del Deporte y en especial de los graduados del programa Licenciatura en Educación Física, Deportes y Recreación que ofrece la Universidad del Tolima”.
 
En cuanto al deporte, que será uno de los objetos de estudio de esta maestría, en el documento entregado al MEN se dice: “Actualmente el deporte es analizado y estudiado desde muchos ámbitos  como el escolar, el educativo, el competitivo, deporte para todos, deporte adaptado, etc”, de ahí que la maestría incluya en su programa curricular estos y otros aspectos, entre ellos los procesos de investigación científica sobre estos y otros temas y problemas.
 
Son cuatro los grupos de investigación que soportan a la nueva maestría, el grupo Edufísica , que coordina Eduardo Augusto López; el grupo “Formación en Movimiento” , que coordina Néstor William Aponte ; “Devenir Evaluativo” de Luz Stela García y “Espartacus”, que coordina Luis Felipe Contecha.
 
Se espera que el egresado de esta maestría, quede habilitado para desempeñarse como docente-investigador, en atención a que la modalidad del programa es  la investigación; como entrenador-investigador, preparador físico, asistente técnico, instructor de gimnasios y profesor investigador de primera infancia.
 
No hay la menor duda de que se trata de una maestría que cubre necesidades de formación de diferente índole, principalmente la que requieren docentes que actualmente enseñan la educación física sin tener un título académico específico para su desempeño en esta área.
 
En la región andina “y en general en todo el país se cuenta con nueve  maestrías”, dice el “documento maestro” elaborado, entre otros, por Néstor William Aponte , Nelson Enrique Barragán y Carlos Alberto Ramos. Se ofrecen maestrías de estas características en tres universidades de Bogotá , Manuela Beltrán, Santo Tomás, del Rosario y UDCA; en la Universidad Autónoma de Manizales; en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja; en la  Universidad de Antioquia; en la de Pamplona y la Surcolombiana de Neiva.
 
LA FACULTAD DE EDUCACIÓN
 
Es pertinente decir que la Facultad de Educación de la Universidad del Tolima ha tenido y seguirá teniendo la gran responsabilidad de formar profesionalmente a los docentes  del Tolima y departamentos circunvecinos. Según lo informa el actual decano Andrés Felipe Velásquez, esta facultad contó en el año 2015 con una matrícula de 2 mil 299 estudiantes de los cuales mil 901 en pregrado y 398 en posgrados.
 
Siendo que ya se tiene el programa de Licenciatura en Educación Física con acreditación de alta calidad, se tiene el reto inmediato de lograr esta distinción en los programas de Licenciatura de Ciencias Naturales, Matemáticas e Inglés. Porque  en la ley del plan nacional de desarrollo se establece que las Licenciaturas en Educación deben obtener, obligatoriamente,  la acreditación de alta calidad, hacia mediados del año 2017, como requisito para seguir ofreciendo tales programas a nuevos estudiantes.
 
En cuanto amovilidad académica, en el año 2015 se logró el intercambio o movilidad nacional de 297 estudiantes y la internacional en otros 54; se ha mantenido al edición de dos revistas, Seres y Saberes   y Perspectivas Educativas; están vigentes los convenios con 23 instituciones educativas de Ibagué, 8 convenios con universidades nacionales y 28 con internacionales, actividades que se realizan para cumplir con requisitos de acreditación de la calidad de los programas académicos que se ofrecen.
La alimentación escolar, este año  ha sido noticia nacional por varios motivos. Uno es el de los escándalos originados por mal manejo de los recursos con este destino, es decir, actos de corrupción en varios departamentos. Afortunadamente no es el caso del Tolima ni de Ibagué.
 
Pero la otra noticia, que ha tenido poca prensa, es el de la drástica disminución de los recursos destinados por la nación para las inversiones en refrigerios o alimentación escolar.
 
He puesto mis ojos en el boletín de prensa del miércoles 15 anterior en la que  la Alcaldía de Ibagué anuncia para el 11 de julio la iniciación de la oferta de alimentación escolar para 23.100 estudiantes. Lo paradójico y grave es que habrá alimentación escolar sólo a partir del segundo semestre del año escolar. Sobre eso se ha dicho muy poco.
 
Que la Alimentación Escolar sólo se ofrezca a partir del segundo semestre del año escolar tiene varias consecuencias sobre la cobertura y la permanencia de los estudiantes en las aulas. 
 
Hay escuelas rurales donde los niños no se matriculan si no hay alimentación escolar. Eso ocurre igualmente en la zona urbana. Porque la alimentación escolar se ha
convertido en una estrategia de atracción de estudiantes para la matrícula. Habrá muchos padres que envían a sus hijos a la escuela, por lo menos para garantizar algo de alimentación que ellos no pueden ofrecerle a sus hijos en sus hogares.
 
Aquí es pertinente hacer una pausa para decir que Ibagué es uno de los doce municipios del Tolima con la más baja cobertura escolar.
 
¿Qué ha pasado con la financiación de la Alimentación Escolar en Ibagué, en el presente año?.
 
Inicialmente, el Ministerio de Educación asignó, en febrero, 844.665.645 pesos seg
pesos a ración para el año 2016  segl cuatrienio. AQued  se convierte, para Ibaguestudiantes en las aulas.
la permanencia de loún el documento de Planeación Nacional, cifra que es distinta según la Secretaria de Educación de Ibagué, Flor Alva Vargas,  pues serían apenas 69 millones 992 mil pesos. El año inmediatamente anterior tal transferencia fue de 5.584 millones de pesos, lo cual implica que el aporte de la  nación  para este servicio   en Ibagué,  es de 5.500 millones  de pesos menos, este año 2016.
 
El gasto en alimentación escolar  en el año 2015 en Ibagué fue de 7.251 millones de pesos, porque se le suman 1.670 millones de pesos que aportó el municipio de recursos propios .
 
El año pasado, gracias a tener mayores recursos financieros para alimentación escolar, tal servicio se ofreció a 41.084 estudiantes. Este año se anuncia alimentación escolar sólo para 23.100 estudiantes, es decir, 17.984 estudiantes menos.
 
Este año 2016, el costo de la ración  aumentó a 1.833 pesos  en promedio por ración de complemento alimentario y de $3.695 de almuerzos de los cuales el 70% corresponde al aporte realizado por el municipio.
 
Son cifras que ponen una alarma de semáforo en rojo. No hay la menor duda.
 
 
 
El maestro Cesar Augusto Zambrano, director de la orquesta sinfónica de la Universidad del Tolima, con el apoyo de directivos de la misma, desarrolla la idea de que la música puede contribuir al mejoramiento de las tensiones que, propias de la  crisis, se han agudizado durante ya un semestre en esta universidad pública, debido al déficit de caja que tiene a esta institución, funcionando a media marcha y en un clima institucional poco favorable.
 
“Todo el departamento del Tolima, debería decir, ¡somos universidad!”, es la frase que con énfasis pronuncia el maestro Zambrano,  al referirse a los conciertos que con el nombre de “Cantamos de viva voz ¡Somos Universidad!,  ya se  han realizado tres , uno en el auditorio de la música de la institución, otro en el Teatro Tolima y el último en la sala Alberto Castilla del Conservatorio. El próximo será en Bogotá y se espera que en el auditorio esté presente la Ministra de Educación Gina Parody al lado de personajes tolimenses radicados en la capital y una nutrida participación de la colonia tolimense que allí es abundante.
 
Tácita o expresamente está la idea o hipótesis de que la música puede producir como efectos, calmar la tensión propia de las crisis y las palabras de tantos discursos de oposición o respaldo que se han pronunciado por parte de docentes, trabajadores y estudiantes en el curso del año; puede cambiar las emociones y actitudes negativas, o entusiasmar a los tolimenses y sus gobernantes hacia el apoyo que requiere la universidad.
 
“La música se ha utilizado tanto para producir  agresividad como la tranquilidad”, lo dice Brahyan Steven Lòpez. Y se espera, entonces, que la combinación de música instrumental alegre  o la de los clásicos, con los arreglos que le ha hecho el Maestro Zambrano, sea útil en los apoyos y procesos de cambio que requiere la Universidad, para seguir adelante. “El propósito es sensibilizar ,ver con alegría que vamos a seguir adelante. Necesitamos crear espacios para tener diálogo humano. Que miremos la universidad como algo grato”, agrega el maestro Zambrano.
 
El SONIDO DE INSTRUMENTOS MUSICALES Y MENOS DISCURSOS .
 
 
“Me llevarás en ti; “Que más quieres de mí”, en las voces de los solistas Angie Natalia Franco y Juan Sebastián Oviedo, con el acompañamiento del Coro   y la orquesta sinfónica  integradas por estudiantes de diferentes facultades. O la cantata “Camino de la Patria”, con la letra del poema de Carlos Castro Saavedra, declamado por Carlos Alfonso Quimbayo, se espera que, además de arrancar aplausos nutridos, también ayude a reflexionar sobre la situación actual de la Universidad y el apoyo que requiere de los egresados y de los tolimenses en general.
 
Desde el comienzo del año, integrantes de diferentes estamentos de la Universidad han realizado “asambleas permanentes” para discutir sobre los hechos de la actual crisis de nuestra universidad y también para elaborar propuestas convertidas en documentos que han circulado por diferentes medios. Ahora, la idea es la incorporar la música. Escuchar violines, violas, violonchelos, contrabajos, el piano, las flautas , las trompetas, los clarinetes y otros instrumentos, en manos las manos de los 40 integrantes de la orquesta.
 
“Por ser la música el lenguaje que mejor comunica los valores espirituales de los tolimenses, el concierto busca provocar, en adelante, la manifestación de los más nobles sentimientos y pensamientos de apoyo a la institución”.
 
 Muy emocionante, por ejemplo, escuchar la composición musical de Zambrano, bajo la inspiración del poema de Carlos Castro Saavedra. Porque es apropiado ahora cuando se invoca la necesidad de lograr la paz en Colombia. Y en la Universidad es pertinente hacer una pausa para llegar a la paz y negociar la convivencia tan necesaria para que siga funcionando.  Es la cantata número 7 , interpretada por la orquesta y el coro en el que se escuchó de fondo,  el poema del poeta de la paz: “Cuando reyes y siervos juntos al fuego, fuego sean de amor y de esperanza…Cuando la paz recobre su paloma y acudan los vecinos a mirarla”.  
 
LA OBRA DE ZAMBRANO EN LA UT.
 
El maestro Zambrano llegó a la Universidad del Tolima en el año 1.975, hace 41 años. Desde entonces ha hecho aportes significativos al desarrollo humanístico de docentes, directivos, personal administrativo y estudiantes de la Universidad. Su labor está adscrita al Centro Cultural  y de él depende la Orquesta Sinfónica, integrada por 40 músicos; el Coro  del que hacen parte 30 estudiantes , el Coro infantil y cuanta actividad de expresión musical se realiza en el Auditorio de la Música que ahora tiene  la Universidad en el bloque 33.
 
Como anécdota trae al recuerdo que el piano de que dispone el auditorio, fue comprado con aportes  del gobierno departamental en el primer período de Oscar Barreto, el actual gobernador. Su costo fue de cerca de unos 70  millones de pesos y su valor fue compartido por igual, entre la universidad y la gobernación.
 
El maestro Zambrano vive para la música desde cuando cursó los primeros años de bachillerato musical en el Conservatorio del Tolima; se trasladó a Bogotá para continuar sus estudios de música y allí fue integrante de la Orquesta Sinfónica de Colombia y de la Filarmónica de Bogotá, como intérprete del violonchelo, su instrumento preferido.
 
En la Universidad del Distrito, dirigió los coros, hasta cuando se vinculó a la Universidad del Tolima, en remplazo del maestro José Ignacio Camacho Toscano.  En el año 2016, tiene 67 años de edad y su esposa Amparo Aguiar interpreta el violín. Porque se trata de una familia de músicos y melómanos a los que se suman sus dos hijos.
 
Zambrano es el autor de la música del himno de la universidad; de 24 cantatas y  de por lo menos 60 arreglos musicales. 
En el debate de control  político que realizó el concejo municipal de Ibagué ayer jueves sobre la suerte del programa Universidad Humana del gobierno de Luis H, sirvió para que los concejales se plantearan múltiples interrogantes.
 
¿Qué va a pasar con Universidad Humana en el gobierno del actual alcalde  Guillermo Alfonso Jaramillo? ¿Por qué tan alta deserción en los estudiantes que han sido beneficiarios de este subsidio de matricula? Fueron los interrogantes centrales que sirvieron de guía al debate en el concejo.
 
Se debe comenzar por decir, que muchos ciudadanos han llegado a creer que el programa Universidad Humana era en la realidad una institución universitaria nueva que surgía en Ibagué. Lo cual no es cierto. Simplemente se trata de un subsidio a la demanda de educación superior en la que la Alcaldía se encarga de pagar los costos de matrícula de los estudiantes beneficiarios.
 
El nuevo Alcalde Jaramillo, desde luego, no siente mucho entusiasmo al cargar con ese nombre del programa, porque tal nombre identifica parcialmente al gobierno municipal anterior del cual es su crítico fuerte. Desde luego que se garantiza el subsidio de matrícula para los 452 estudiantes que sobreviven después de  una deserción que se calcula en el 60 por ciento, bastante alta, no hay la menor duda. Son 893 los estudiantes que han abandonado las aulas de las instituciones de educación superior  donde se matricularon.
 
El concejal Pedro Mora afirmó enfáticamente: “El programa Universidad Humana desaparece porque no fue incluido expresamente en el nuevo Plan de Desarrollo Municipal”. Lo que sí ha quedado es la opción de crear una universidad ibaguereña, que seguramente recogería a los estudiantes de este programa.
 
Surgió en el debate, la información de que los estudiantes de Universidad Humana son objeto de discriminación en las instituciones universitarias; que puede haber detrimento patrimonial si no se cumple con el objetivo de graduar a los estudiantes beneficiarios; que la Secretaría de Educación Municipal no ha hecho el seguimiento y apoyo para el desarrollo exitoso de este programa.
 
En fin, quedamos a la expectativa sobre el futuro de Universidad Humana, uno de los programas que identificó al gobierno de Luis H. Rodríguez. 
En cuanto a eficiencia interna del sistema escolar en el Tolima, la reprobación o “pérdida del año escolar” sigue siendo lo más crítico, sin embargo la deserción escolar está  vigente y afecta la cobertura escolar.
 
En el año  2014, la cifra de deserción intraanual, es decir, la del abandono de las aulas por parte de los estudiantes en el curso del año escolar, llegó a la cifra de 12 mil 611 en los 47 municipios del Tolima, de ellos 4 mil 161 en Ibagué. La capital  aporta  la tercera parte del total de desertores, a pesar de que su tasa de deserción no es la más alta entre los 47 municipios del Tolima (3.57 por ciento).
 
¿Por qué los estudiantes que se matriculan, abandonan las aulas? Son abundantes los estudios que se han realizado sobre este tema y problema. El Ministerio de Educación Nacional tiene en marcha un Plan Nacional de Deserción y realiza una encuesta permanente para indagar sobre los  razones de la deserción.
 
En el año 2010, este  Ministerio   , a través de la Universidad Nacional realizó una gran encuesta nacional para “Identificar y realizar un análisis de los factores asociados a la permanencia y deserción escolar en las instituciones educativas oficiales del país”. Ha sido el estudio de mayor cobertura nacional sobre el tema de la deserción en cuanto se aplicaron encuestas a 46 mil 530 estudiantes, 21 mil 840 docentes, 2 mil 916 directivos y 84  secretarios de educación de 139 municipios.

 
POCO INTERÉS POR LA EDUCACIÓN, NO GUSTA COMO LOS DOCENTES ENSEÑAN.

 
La encuesta a la que hago referencia, incluyó  34 razones por las cuales desertan los estudiantes, para seleccionar entre ellas las respuestas de los encuestados. El cambio de domicilio está en el primer lugar, pero, seguido de tres razones que tienen que ver con las características  de la oferta educativa que se hace en Colombia: Los hogares no motivan a sus niños y adolescentes a estudiar; los hogares le dan poca importancia a la educación; hay poco gusto por la educación.
 
En el Tolima, las 5 primeras causas de la deserción, según la encuesta, son en su orden: 1. La poca motivación de los hogares a sus niños para estudiar. 2. Los cambios de domicilio. 3. El poco gusto por el estudio. 4. El trabajo infantil  y 5. La poca importancia que los hogares dan a la educación.
 
En síntesis, hay poco interés por la educación porque no hay pertinencia educativa y curricular, padres y estudiantes ven poco útil e interesante lo que se enseña; hay insatisfacción por las formas   como los docentes enseñan.  Factores sobre los cuales habría que intervenir, a través de la formación inicial y permanente de los docentes, en primer lugar. En los casos de alta deserción, el 23 por ciento de  los estudiantes contestaron que abandonaban los establecimientos educativos por “la forma como enseñaban los profesores que era aburrida”, manifestación de que hay déficit de formación pedagógica, didáctica y curricular en los docentes.
 
¿Alguna vez se ha retirado del colegio?, se le preguntó a los estudiantes. En  Ibagué, el 22 por ciento dio  como razón el haber perdido al menos un curso.

 
DATOS CUANTITATIVOS SOBRE LA DESERCIÓN ESCOLAR

 
Sobre una matrícula de 286 mil 764 estudiantes,  12 mil 611 abandonaron las aulas en el curso del año escolar del 2014, en los 47 municipios del Tolima. Eso equivale a una tasa de deserción del 4.4 por ciento, tasa que ha venido disminuyendo a través de los años. En Ibagué, esa tasa de deserción es de 3.57 por ciento y el los 46 municipios no certificados del 4.95 por ciento.  Por niveles educativos, en todo el Tolima, la mayor tasa de deserción ocurre en el nivel de secundaria, del 4.9 por ciento, seguida del nivel de educación primaria con un 4.39 por ciento.
 
¿Cuáles son los municipios con mayor y menor deserción escolar?  Roncesvalles es el municipio con mayor deserción en el nivel de educación preescolar (11.11 por ciento); también lo es el nivel de educación primaria con 8.7 por ciento de deserción; en educación Media  con una deserción, del 14.46 por ciento, la más alta. El municipio de Villarrica tiene las tasas de deserción más alta entre los 47 municipios del Tolima, en el nivel de secundaria, con un 10.54 por ciento.
 
En contraste, los municipios con las tasas de deserción más bajas son Coello, Murillo y Suarez, donde no ocurre este fenómeno en el nivel de preescolar (deserción cero); en San Luis la deserción en primaria es tan solo del 1.41 por ciento; en Piedras, en secundaria es apenas del 1.88 por ciento y Honda tiene la tasa de deserción más baja en educación media, con un 1.32 por ciento.

 
ESTRATEGIAS PARA DISMINUIR LA DESERCIÓN.

 
Como resultado de estudios y experiencias en el país y en otros países de Latinoamérica, las experiencias exitosas para intervenir sobre la deserción se pueden resumir así: Aumentar la cobertura de preescolar; aplicar la promoción automática para reducir el fenómeno de extraedad, simultáneamente; focalizar la oferta de subsidios entre ellos, becas y alimentación escolar; mejorar la infraestructura escolar; lograr que los padres de familia valoren la educación.
 
En Colombia, en los últimos años se han implementado estrategias para mejorar el acceso y la permanencia escolar, mediante la implementación de la gratuidad educativa; estímulos para las instituciones educativas con menores tasas de deserción; apoyos financieros para alimentación  escolar, transporte y costos de uniformes y útiles escolares; aplicación de Modelos Pedagógicos flexibles en la zona rural; subsidios de “Familias en Acción”; desarrollo del programa “Ni uno menos”, entre otros.
 
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