Miércoles, 18 Enero 2017

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Luis Eduardo Chamorro

Luis Eduardo Chamorro

Exsecretario, experto y consultor en temas educativos.
Si se calcula que en el Tolima, 83 mil 720 (2014)  jóvenes entre 17 y 21 están por fuera de las aulas de  las Instituciones Educativas de Educación Superior , lo razonable es que la Universidad del Tolima, que es la de mayor cobertura de este nivel educativo, sea la que responda, prioritariamente ,  a este déficit de cobertura. De ahí que, a la par del análisis de la situación financiera que agobia a la UT, se debe mirar hacia   la evolución de su  población estudiantil matriculada.
 
Ocurre que el total de estudiantes matriculados en la Universidad del Tolima está disminuyendo año a año, desde el 2013 cuando llegó a la cumbre de 44 mil 494 estudiantes matriculados  en los programas de pregrado, en el semestre A. De este total ,36 mil 642 en la modalidad a distancia (82.3%) y 7 mil  852 en la modalidad presencial.
 
Del análisis de la evolución de la matrícula en pregrados, en los semestres A, para que sean comparables, se llega a una matrícula en el presente año  2016,  de 18 mil 547 matriculados, de los cuales 10 mil 300  en la modalidad a distancia  (el 55.5%) y 8 mil 247 en la modalidad presencial (el 44.5%).
 
Es importante poner  la mirada sobre la evolución de la matrícula en la UT y su relación con sus efectos sobre  los  ingresos propios. La matrícula de la modalidad a distancia que ofrece la UT en 22 departamentos de Colombia, ha caído año a año y esto afecta significativamente los ingresos propios de la Universidad, máxime si se tienen en cuenta que sus estudiantes pagan el salario mínimo, frente a los de la modalidad presencial cuya matrícula tiene un costo que depende de los ingresos que acredite su familia, en las declaraciones de renta.
 
Si la matrícula de la UT era de 12 mil 685 en el semestre A del 2015 y pasó a ser de 10 mil 300 en el primer semestre del 2016, los 2 mil 385 estudiantes menos en la modalidad a distancia, implican una disminución en los ingresos, de  mil 644 millones de pesos  por semestre, aproximadamente. Si esto se repite año a año, los efectos pueden ser graves en cuanto a  la sostenibilidad financiera de la Universidad. No ocurre lo mismo en la modalidad presencial, donde la disminución de la matrícula es menos grave. Los estudiantes de la modalidad presencial eran 8 mil 542 en el 2015 y pasaron a ser 8 mil 247 en el 2016.
 
ALGUNAS RAZONES DE LA DISMINUCIÓN DE LA MATRÍCULA EN EL IDEAD.
 
 En el IDEAD de la UT, que opera con estudiantes de la modalidad a distancia, la disminución de la matricula tiene varias razones. Una de ellas es que se suspendió la mayor parte de la oferta de esta modalidad a través de instituciones de Educación Superior ubicadas en diferentes lugares del país. Esas ofertas las cubre, ahora, UNIMINUTO, principalmente. Se establecieron requisitos nuevos para el ingreso de estudiantes, similares a los de la modalidad presencial, exigiendo un puntaje mínimo en las pruebas SABER 11 y máximo dos grupos por cada programa. Entonces, la disminución  de la cobertura de la modalidad a distancia, emana de una decisión de las directivas de la universidad. No se tuvo en cuenta los efectos que tal decisión tendría sobre los ingresos financieros en el presupuesto.
 
Se obró bajo la idea de que, para lograr la acreditación de alta calidad de los programas académicos y la acreditación institucional de la Universidad, se debía disminuir la cobertura. Lo cual no es tan cierto porque se da el caso de universidades con acreditación de alta calidad que ha crecido en su cobertura, año a año. También es evidente que la Universidad del Tolima funcionó en otros años con alta cobertura sin que se llegara a situaciones críticas como las que se afrontan en la actualidad.
 
EL INFORME DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL.
 
En el curso de la semana anterior, se conoció el informe de 70 páginas de los 6 funcionarios de la Subdirección de Inspección y Vigilancia del Ministerio de Educación que visitaron la Universidad durante los días 25 a 27 de febrero pasado, cuando la institución tuvo cerradas sus puertas.
 
La citada comisión centra su “inspección” en aspectos relacionados con la situación financiara de la Universidad. Con relación a la disminución de la matrícula que nos ocupa en este escrito, la comisión dice: “Se pudo verificar que la población estudiantil ha disminuido, pasando en el 2012 semestre A de 36 mil 523  al 2015 semestre A,  a 21 mil 995 estudiantes, por lo tanto se hace necesario realizar un estudio sobre la necesidad real de docentes y administrativos versus la población estudiantil. Así mismo debe hacerse un análisis de causas toda vez que dicha reducción ha impactado significativamente en los ingresos por concepto de matrícula debiendo analizarse además la forma como estos serán compensados”.
 
Sobre cobertura de la Universidad del Tolima también es pertinente decir que entre las múltiples propuestas hechas para solucionar la crisis financiera de la Universidad se han propuesto como fuentes de financiación adicionales, el incremento de la oferta de posgrados. La matrícula en los posgrados, también ha decrecido. En el semestre A del año 2013 eran 2 mil 114 estudiantes de posgrados, cifra que pasó  ser de 635 en el semestre B del 2015, siendo que se trata de una de las fuentes de ingresos de recursos propios de alta demanda.  Igualmente se ha propuesto el incremento en la oferta de diplomados y la venta de servicios, a través de convenios que pueden realizar cada una de las facultades de la universidad.
Hay una noticia positiva sobre la Universidad del Tolima, en medio de su situación financiera crítica. El  Ministerio de Educación Nacional hizo ajustes a la clasificación que hizo de las 187 Instituciones de Educación Superior que funcionan en el país, según el MIDE, es decir , el Modelo de Indicadores de desempeño de la Educación Superior en Colombia.

 
Esa clasificación se divulgó en el mes de julio del año pasado 2015 y la Universidad del Tolima ocupó  el puesto 171 entre las instituciones de educación superior , lo cual causó sorpresa en el Tolima.  Ahora, de acuerdo con los ajustes que se le han hecho a esa clasificación, la Universidad del Tolima  ocupa el puesto 95 en la categoría de pregrados, una de las cuatro que se tienen en cuenta. Esto significa que subió 76 puestos en este ranking de MIDE. Pero entre las instituciones de educación superior que tienen su sede central en Ibagué, el puesto 15 lo ocupa la Universidad de Ibagué y el puesto 72 el Conservatorio, en esta categoría de pregrados.
 

¿En qué se destaca la Universidad del Tolima? Obtiene el  puesto 20  en investigación, según el número de docentes con doctorado, docentes con posgrado, investigadores clasificados por Colciencias y artículos científicos publicados por docentes de la Universidad.

 

En docencia, la Universidad del Tolima ocupa el puesto 55 entre las instituciones educativas del país, el puesto 104 en la dimensión de presencia y atracción; el puesto 111 en cuanto a internacionalización; el puesto 132 en graduados y el puesto 160 en desempeño según los resultados de las pruebas SABER PRO  que presenta los egresados como requisito para graduarse como profesionales.

 
Esto último es un dato malo. Porque de una u otra manera es uno de los indicadores de la calidad educativa en la Universidad del Tolima.
 


Quedamos, entonces, a la expectativa de los resultados del índice MIDE del presente año, que no ha sido divulgado hasta ahora. ¿Será que la Universidad del Tolima mejora su ubicación en este ranking de las universidad del país?¿Será que la Universidad del Tolima mejora su ubicación en este ranking de las universidad del país?
Tenemos Plan Departamental de Desarrollo aprobado por la Asamblea Departamental. Se trata de un instrumento de planificación que de una u otra manera crea  para el gobierno departamental compromisos ante los tolimenses. Se aproximan a lo que las autoridades departamentales piensan ejecutar en el cuatrienio 2016-2019.
 


De la lectura del plan, en cuanto tiene que ver con educación , se han formulado metas ambiciosas. En la actual crisis financiera que vive el gobierno y el país, resulta difícil cumplir todas las metas planteadas. Pero, muestran una buena intención.

 
Así, por ejemplo, encuentro como algo positivo que se haga énfasis en la oferta de educación para la primera infancia, para los niños que tienen derecho a educación preescolar.

 
Porque la oferta educativa de preescolar es bastante precaria, de baja cobertura por varios motivos. Uno de ellos es que la nación sólo financia en forma estable, la atención educativa para uno de los grados de preescolar, el grado de transición destinado a niños de 5 años de edad.  Sin financiación estable y fija queda la educación preescolar de los grados de prejardín para infantes de 3 años de edad y el grado de jardín para infantes de 4 años de edad. La financiación estatal se da para estos dos grados de preescolar, sólo en caso de que la economía nacional supere el 4 por ciento de crecimiento en el  Producto Interno Bruto y eso ya no ha ocurrido en los años inmediatamente anteriores y se prevé que para los siguientes , tampoco.
 

La educación preescolar ha sido desatendida. En el 2015 la matrícula de prejardín y jardín en los 46 municipios no certificados sólo llegó a la cifra de 1.304 estudiantes. La del grado de transición para infantes de 5 años, llegó a la cifra de 13.118 matriculados y, en consecuencia se calcula en 4.022 los infantes que quedaron por fuera de las aulas.

 
Por eso es bueno que en el Plan Departamental de Desarrollo, la educación preescolar sea una prioridad. Bienvenidas las metas de alcanzar la cobertura bruta de preescolar del 33 por ciento ; la construcción o remodelación de 6 megajardines y el suministro de alimentación escolar a 30.000 niños de preescolar.
A Ibagué no le va bien en el desempeño de su sistema escolar si nos atenemos a cifras recientes  sobre  11 indicadores educativos de cobertura , eficiencia interna y calidad educativa. Inexplicablemente, una buena cantidad de municipios superan a Ibagué en el ranking de la mayoría de sus indicadores.

 
¿Por qué Ibagué no es el mejor municipio en cuanto a educación ,  entre los 47 que integran el Tolima?


 Siendo que Ibagué tiene oportunidades y fortalezas que le favorecen. Le favorece, por ejemplo, que el cerca del 95 por ciento de su población es urbana, lo cual facilita la oferta educativa. Tiene Ibagué los docentes de mejor calidad y nivel educativo alcanzado y en su territorio se dispone de instituciones de Educación Superior que no tienen los municipios restantes. Los centros de poder, están en esta capital .
 

Ibagué debiera ser el modelo educativo para el resto de los municipios, pero las cifras nos dicen algo distinto. Así, por ejemplo, Ibagué está entre los municipios con baja cobertura escolar y con mayor volumen de reprobación escolar.

 

En cuanto a las tasas netas de cobertura escolar, ocupa el puesto 40 entre los 47 municipios, ranking  que encabeza el municipio de Prado. En cuanto a la tasa bruta de escolarización ocupa el puesto 25, es decir, por debajo de la mitad de tabla correspondiente. Otra vez, Prado , ocupa el primer lugar. Se calcula en 16.514 el número de infantes y adolescentes, que estando en edad escolar, no acceden a las aulas, según datos del año 2015.
 

En cuanto a eficiencia interna, es escandaloso que 13.206 estudiantes “pierdan el año escolar” o deserten en el curso del mismo año escolar. La reprobación escolar más alta ocurre en el nivel de educación secundaria con una tasa del 24.33 por ciento. Esto equivale a decir que una cuarta parte de los estudiantes que se matriculan, pierden el año, cifra para manifestar que se trata de un sistema escolar ineficiente. Ibagué ocupa el puesto 45 en cuanto a aprobación escolar. Porque, además,  tampoco es bueno que  4.161 estudiantes hayan desertado en el año 2014.
 

Pero hay datos positivos, desde luego. Ibagué ocupa el primer lugar entre los 47 municipios tolimenses en cuanto a los promedios ponderados de las pruebas SABER 11 del año 2015. Dato que es corroborado por el índice Sintético Calidad Educativa del 2016  que nos dice que Ibagué tiene los índices superiores a los nacionales y a los de los 46 municipios no certificados.
Por ahora, quedémonos con estos datos que deben poner a pensar a muchos .


 
El puesto que ocupa Ibagué en cuanto a indicadores educativos es el siguiente, entre los 47 municipios que integran el Tolima:

 
-Primer puesto en cuanto  a promedios ponderados de las pruebas SABER del 2015.
-Puesto 40 en cuanto a tasas netas de escolarización.
-Puesto 25 en tasas brutas de escolarización.
-Puesto 13 en retención escolar de primaria.
-Puesto 9º en retención escolar en secundaria.
-Puesto 8º en retención escolar de Educación Media.
-Puesto 47 (último lugar)  en aprobación escolar de primaria.
-Puesto 45 en aprobación escolar de secundaria.
-Puesto 42 en aprobación escolar de educación media.
 
 
 
Evaluar con base en datos cuantitativos la marcha del sistema escolar implica hacerlo bajo el enfoque de la teoría positivista, de culto a las cifras, a las estadísticas. No están las voces de los actores sociales relevantes. Pero estamos ante un modelo de búsqueda de la eficiencia y la eficacia, conceptos que han creado el afán desmesurado de pretender  que todo puede ser evaluado a través de sistemas estandarizados de medición, como las pruebas SABER para evaluar el rendimiento académico. Eso se acentúa cada vez más en el Ministerio de Educación Nacional
 

Pero las cifras dicen muchas cosas que sirven para tener ideas sobre  tendencias del desarrollo educativo de Ibagué, en tiempos en que se está en la tarea de formular un plan de municipal para la capital, en el cuatrienio 2016-2019.

 
Comienzo por los datos positivos. A  las instituciones educativas de Ibagué, les va bien en calidad educativa. El Índice Sintético de Calidad Educativa divulgado a mediados de abril del  presente año 2016, nos dice que los  índices para primaria y secundaria   están por encima de los nacionales y de los del departamento. El mejor índice es el de Educación Media pero está por debajo del índice nacional . De todas maneras estos índices del 2016 superan los del 2015 y se logra el Mejoramiento Mínimo Anual o meta establecida para este año.

 
Al establecer la clasificación de los 47 municipios del Tolima con base en los promedios ponderados de las pruebas SABER 11 del 2015, Ibagué ocupa el primer lugar en el Tolima con un promedio de 51.33. Es la única clasificación en la que ocupa el primer lugar entre los 47 municipios Tolimense. Pero hay otros datos relacionados con calidad entre ellos el de la cobertura de la Metodología Escuela Nueva en la zona rural que va en descenso. Eran 3.190 los estudiantes beneficiados de esta metodología de enseñanza y aprendiza en el año 2019, cifra que pasó a ser de 2 mil 751 en el año 2015.

 
Predominan los modelos de escuela tradicional, situación que tiende a crecer, lo cual es un mal síntoma. Eran 83 mil 285 los estudiantes que aprendían  con modelos tradicionales de enseñanza aprendizaje en el año 2009 y en el año 2015 esa cifra pasó a ser de 99 mil 310. Estamos anclados en el pasado.

 
MAL EN COBERTURA ESCOLAR.

 
Al ordenar los datos de cobertura  de mayor a menor entre los 47 municipios tolimenses, Ibagué ocupa en el 2015 el puesto 25  en cuanto a la tasa bruta de escolarización; el puesto 40 en cuanto a la tasa neta. La población por fuera del sistema escolar tiende a crecer; la población estudiantil matriculada tiende a disminuir.

 
Veamos algunos datos sobre cobertura escolar, comparando datos del año 2009 cuando Ibagué estuvo en la cumbre en cuanto a los indicadores correspondientes. La tasa bruta de escolarización en el 2009 era de 96.95 y bajó a ser de 97 por ciento en el 2015.  La tasa neta era de 86.65 por ciento en el 2009 y pasó a ser de  85.49 por ciento en el año 2015. Ibagué no cumplió los Objetivos de Desarrollo  del Milenio en educación.

 
 La población por fuera de las aulas era de 13 mil 756 en el 2009 y pasó a ser de 16 mil 514 en el 2015. Según este último dato, en Ibagué, de cada 100 infantes y adolescentes en edad escolar (5 a 12 años ), no asisten a las instituciones escolares 14 en el 2015, lo cual implica que se está vulnerando el derecho al acceso a la educación de este volumen de estudiantes.

 
La matrícula de todos los niveles educativos, sin incluir el grado de prejardín, era de 117 mil 719 estudiantes en el 2009 , cifra que pasó a ser de 113 mil 311, lo implica que la cifra de estudiantes matriculados disminuyó en  4 mil 408  , equivalente a un decrecimiento de la población estudiantil de 3.74 por ciento, más acentuada en la matrícula oficial, con  un decrecimiento del 5.51  (5 mil 145 estudiantes menos).

 
Por sectores , las cifras dicen que la matrícula en los colegios privados ha tenido un leve crecimiento  porque  era de 24 mil 469 en el año 2009 y pasó a ser de 25 mil 206 en el 2015.  La población estudiantil matriculada en el preescolar del grado prejardin, también tiende a disminuir y era de 2 mil 97 estudiantes en el 2015.
 

En cuanto a cobertura hay un dato positivo. La población en extraedad tiende a disminuir. Era de 5 mil 464 en el 2009 y de 4 mil 793 en el 2015.

 
EN CUANTO AL DERECHO A LA PERMANENCIA.
 
Se espera que quienes se matriculen, permanezcan en el sistema escolar por lo menos hasta el grado doce. Los indicadores de permanencia, generalmente son las tasas de retención escolar y  las de deserción. La permanencia es otro de los derechos fundamentales de la educación.

 
Entre los 47 municipios, Ibagué ocupa el puesto 36 en retención del nivel de preescolar, el puesto 13 en retención de la primaria, el noveno en secundaria y el puesto octavo en educación media.  Educación Media  es el nivel educativo con la tasa de retención mas alta, de 97.18 por ciento, clasificación que encabeza Honda  en el primer lugar. Frente a esta tasa de retención , la contraria es la tasa  de deserción que para este nivel educativo fue de 2.82.

 
El total de estudiantes desertores en el año 2014 fue de 4 mil 161, cifra que equivale a una tasa de deserción de 3.58 para el municipio.

 
LA ALTA REPROBACIÓN EN IBAGUÉ.
 
Es un dato preocupante que la cifra de reprobados (quienes “pierden el año), sea de 9 mil 45 en el 2014, equivalente a una reprobación escolar del 7.77 . De tal manera, que entre desertores y reprobados se llegue a la cifra de 13 mil 206. De cada 100 matriculados, 11 o reprueban o desertan. 

 
Según la tasa de aprobación (contraria a la de reprobación), Ibagué ocupa los puestos de abajo en el ranking. El puesto 46 entre los 47 municipios en cuanto aprobación del preescolar, lo cual es inexplicable porque no debe haber reprobación en este nivel;  el último puesto  (47) según la tasa se aprobación de primaria con  el primer lugar de Carmen de Apicalá; el puesto 45 en secundaria y el 42 en educación media., este último con una reprobación de 14.71.
 


 La alta reprobación en Ibagué, como efecto, genera  repitencia escolar, que tiende a crecer. Era del 6.1 en el año 2010 y pasó a ser de 6.,6 en el 2015. En el 2013 el total de repitentes llego a la cifra de 7 mil 558.

 
EL ÍNDICE DE CALIDAD DEL COLEGIO TÉCNICO ROSARISTA
 
El rector del colegio  Académico  Rosarista  de Ibagué, Jhon Fredy Alexander Tejada  Osorio nos pide una aclaración en  cuanto al  índices sintético de su colegio, en cuanto fue omitido en la clasificación divulgada  por este diario. Su información es la siguiente: “El colegio rosarista de ibagué, en el año 2016,  tiene el ISCE en promedio simple 7,93, el cual puede ser consultado, a través, de la página de Colombia Aprende, ( fuente oficial) con el código DANE 373001010892; ISCE en  primaria   8.4; ISCE en secundaria   8.02 y  ISCE en media ,   7.37. El séptimo puesto corresponde al colegio rosarista, y no a col Tolimense, por favor, aclarar estos datos”.
 

 
El retiro del proyecto de empréstito por 81 mil 700 millones de pesos, que ya seguía su curso en el Concejo Municipal, pone en peligro la financiación de la construcción de nuevas aulas para la implementación de la Jornada Única en la capital tolimense.

 
Porque el tiempo se agota y porque otras entidades territoriales han demostrado mayor eficacia en la formulación y negociación de recursos financieros ante el gobierno nacional.
 

Lo primero que se debe decir es que  hay personas expertas en la formulación de proyectos de inversión. Vivimos la cultura del proyecto y si no hay proyectos debidamente formulados, según las metodologías correspondientes, no se puede aspirar a la obtención de recursos adicionales que requiere el sistema escolar. La Alcaldía y su Secretaría de Educación Municipal no se puede quedar anclada en el trámite de los procesos de administración de su personal.  Alguien allí, tendrá que pensar más allá de la administración de personal, de trasladar y nombrar docentes, de atender novedades que ocurren a toda hora.

 
¿Quiénes son los culpables de los errores en el cumplimiento de los requisitos del empréstito que mencionamos? ¿Por qué la Alcaldía no ha accedido a recursos del Sistema General de Regalías para invertir en educación? ¿Por qué Ibagué es una de la entidades territoriales más rezagadas en la implementación de la jornada única en Colombia?

 
Son algunos interrogantes que alguien debiera contestar públicamente.

 
Otras entidades territoriales han avanzado en lo de la jornada única, satisfactoriamente. Así, por ejemplo, Envigado, en Antioquia, ya tiene una cobertura del 89 por ciento en jornada única;  Girardot, nuestro municipio vecino,  el 52 por ciento; Manizales y Uribía, el 41 por ciento.
 

Y en Ibagué, apenas hemos comenzado con 3 instituciones educativas desde el año pasado, a las cuales se le ha sumado el INEM aunque ésta última sin el aval del Ministerio de Educación todavía.

 
Si no hay crédito es casi imposible que Ibagué pueda cumplir con la obligación legal de implementar la jornada única. Porque tiene su infraestructura física copada con el funcionamiento de la doble jornada. El zona urbana no hay aulas disponibles para la jornada única.

 
Entonces dependemos de los recursos nacionales, en cofinanciación con el municipio, necesariamente.
 

 
 
El columnista Luis Eduardo Chamorro, experto en temas educativos, reveló para este portal el más reciente Índice Sintético de Calidad del año 2016 y tituló su informe de la siguiente manera: "Los colegios privados siguen obteniendo los mejores índices sintéticos de calidad educativa en el país y en el Tolima".

La llamada brecha entre los establecimientos educativos privados y los oficiales, es cada vez más grande. Si nos atenemos a los datos del Índice Sintético de Calidad que el Ministerio de Educación ha creado y divulgado en las dos últimas semanas, de ellos se deduce que entre los 100 promedios más altos de los niveles de primaria, secundaria y educación media de este índice de calidad educativa, sólo dos instituciones educativas oficiales del país están en este grupo de privilegio. Una de ellas en Barranquilla y la otra en Bogotá.
 
¿Cuándo será que en los establecimientos educativos oficiales se ofrecerá educación de calidad, para cumplir con ese derecho fundamental que debe beneficiar a infantes, adolescentes que estudian en la educación básica?.
 
Podría ser un interrogante que debe poner a pensar múltiples respuestas entre educadores, padres de familia y directivos de la educación.
 
Ahora veamos algunos datos del Índice Sintético de Calidad del año 2016,  de planteles educativos del Tolima.
 
Lo primero a decir es que entre 9.351 establecimientos educativos oficiales y privados que gradúan bachilleres en el país, se ubican entre los 50 mejores promedios el Colegio Inglés que ocupa el puesto trece con un promedio simple de 9.05 establecido entre los índices de primaria, secundaria y educación media.  Le sigue, luego, el colegio San Bonifacio de Las Lanzas en el puesto nacional número 29 y un promedio simple de 8.80 en los tres niveles educativos. Esto según los cálculos que hace Asesorías Milton Ochoa de Bogotá.
 
De ahí en adelante, no hay colegios ni instituciones educativas oficiales entre los 400 mejores. Precisamente el colegio privado San Isidro Labrador que funciona en El Salado, ocupa el puesto 400 entre los establecimientos educativos del país  y el tercer puesto en el Tolima, con un promedio simple de 7.98. Para mí es un buen resultado porque se trata de un colegio que ofrece educación a adolescentes y jóvenes de estratos socioeconómicos no tan altos.
 
En un cuarto lugar en el Tolima y el puesto 417 en el país, está el Colegio Champagnat con un promedio de 7.96. En el puesto quinto sigue Los Samanes, un colegio que irrumpe con buenos resultados, siendo un colegio nuevo. Ocupa el puesto 428 en el país.
 
El puesto sexto en el Tolima y el 439 en el país, es para el colegio Jiménez de Cisneros; el séptimo es el Colegio Tolimense, puesto 484 en el país. El octavo es el Gimnasio Campestre y en el noveno, la única institución educativa oficial que está entre los mil mejores establecimientos educativos, la institución educativa Santa Teresa de Jesús de Ibagué, con un promedio simple de 7.54 y el puesto 717 en el país. Felicitaciones para esta institución educativa que saca la cara por las instituciones educativas oficiales del Tolima.


Primeros 12 colegios del Tolima según este Ranking, entre paréntesis colocaremos el número que ocupa a nivel nacional.

COLEGIO
                                                        
  1. Ingles   (13)                                             
  2. San Bonifacio  (29)
  3. San Isidro Labrador (400)
  4. Champagnat  (417)
  5. Samanes (428)
  6. Jiménez de Cisneros (439)
  7. Tolimense (484)
  8. Gimnasio Campestre (509)
  9. Santa Teresa de Jesús (717)
  10. Gimnasio Los Robles (740)
  11. Comfenalco (743)
  12. La Presentación (825)

 
 
Oscar Barreto planeta metas ambiciosas en educación

Al gobernador del Tolima Oscar Barreto Quiroga le rondan en sus cabeza ideas relacionadas con el concepto de transformación, de ahí que el lema de su plan de desarrollo, en su primera versión, sea el de “Soluciones que transforman”.
 
En el documento inicial, no se conceptualiza sobre la palabra transformación , que podría estar fundamentada en diferentes concepciones teóricas y políticas. La fuente teórica más cercana está en la teoría crítica aplicable a la educación, de interés emancipador, si nos guiamos por los filósofos de la escuela de Frankfurt (principalmente Habermas y Freire). De tal manera que el enfoque de la gestión educativa implica mucho diálogo y discusión , ver los conflictos como algo natural y necesario para generar cambios y transformaciones en el sistema escolar; analizar las injusticias e inequidades en la prestación del servicio y actuar sobre ellas; luchar contra desigualdad y las brechas entre instituciones educativas rurales y las urbanas; desarrollo de un modelo de inclusión educativa .
 
¿De ser este el enfoque táxito, de qué manera se incluye en el plan de desarrollo para el cuatrienio 2016-2019?
 
La gobernación del Tolima tiene la responsabilidad de administrar los recursos financieros, físicos y de talento humano disponibles  para ofrecer educación en los 46 municipios no certificados, en cuanto se excluye Ibagué, único municipio certificado para el efecto.
 
Pero en la primera versión del plan, al igual a lo que ocurre con Ibagué, la educación no es uno de sus ejes centrales . Estos ejes son 5: Tolima territorio incluyente, territorio productivo, territorio en paz y seguro, territorio sostenibles y territorio con buen gobierno.
 
Se menciona varias veces la intención de focalizar en cuanto tenga que ver con la paz y desde luego con el esperado momento del posconflicto. En la parte programática del plan , se dedica por lo menos una extensión de 8 páginas a la educación,en las cuales se enuncian   83  metas a cumplir en el cuatrienio del mandato del gobernador Oscar Barreto  Quiroga , de éstas metas, 25 son  de resultado y 58 de producto.   “Educación que transforma el Tolima”, es el programa número 3  y su objetivo es “  Talento humano competitivo y generador de paz para el desarrollo del Tolima”.                        
 
De cumplirse estas metas, así sea en un 70 por ciento, se podría decir que el lema del gobierno departamental de “Soluciones que transforman”, se podría  cumplir en  los 46 municipios
 
Una mirada rápida sobre los compromisos que adquiere Barreto en cuanto educación, se pueden resumir así: Hay 24 metas relacionadas con acciones nuevas, lo cual estaría muy acorde con la intención de hacer transformaciones educativas en los próximos cuatro años; se incluyen programas nacionales para el sector educativo así no se recurra a los nombres con los cuales el Ministerio de Educación los ha titulado; doce metas están dirigidas al incremento de la oferta de la educación de la primera infancia y el preescolar y este es uno de los énfasis del plan sectorial. “Ampliaremos  el servicio de educación inicial en Centros de Atención Integral (CDI).  Convocamos al ICBF y entidades que atienden la infancia para que estos jardines combinen atención nutricional, salud, enseñanza y protección para la atención integral de los niños y niñas”, dice el documento.
 
METAS AMBICIOSAS EN EDUCACIÓN
 

La gobernación tiene el reto de mejorar la cobertura escolar en todos los niveles debido a que se calcula en 34 mil 198 los infantes y adolescentes en edad escolar (5 a 16 años), que no llegan a las instituciones educativas, es decir , son ausentistas del sistema escolar; en la zona rural la matrícula en las mil 662 escuelas ubicadas en estas zonas, ha disminuído drásticamente y llega a la cifra de 15 mil 218 estudiantes menos entre el 2011 y el 2015, decrecimiento en la matrícula que equivale al 16.4 por ciento.
 
El listado de lo que se puede calificar como metas ambiciosas es bastante largo. Una de ellas tiene que ver con la inversión en infraestrutura escolar, es decir, construcción de aulas, o su adecuación, en cuanto la meta es  intervenir en 250 sedes educativas  a la que se suma la de “llegar a 250 sedes educativas convertidas en jornada única… La construcción de Mega-colegios y la terminación de los ya iniciados, aprovechar la oferta de treinta mil aulas del Ministerio de Educación”.
 
Son 13 las “soluciones que transforman” y entre ellas está “Niños y niños tolimenses disfrutan de ambientes de aprendizaje para un buen comienzo”, y allí están las metas de fortalecer los megacolegios construidos durante la primera gobernación de Barreto a las que se sumaría  la construcción de o adecuación de 10 megajardines para la atención educativa de la primera infancia.
 
En cuanto a Educación Superior el compromiso es el de incrementar la tasa de cobertura de este nivel educativo de 36.7 por ciento a un 40 por ciento que la acercaría a la tasa nacional. El énfasis se haría en la educación técnica, hasta alcanzar un 10 por ciento en la tasa de cobertura de este nivel.
 
En el año 2016, las transferencias que hace la nación para el gasto en alimentación escolar han sido reducidas drásticamente y , al respecto, el plan incluye la meta de ofrecer alimentación escolar a 20 mil estudiantes de las jornada única, siendo que en la actualidad sólo cubre una población  de 4 mil 994 estudiantes de estas jornadas. En cuanto a alimentación escolar la propuesta es la de ofrecerla, además,  a 160 mil estudiantes de las jornadas regulares.
 
En cuanto a calidad educativa, se hacen compromisos dirigidos a mejorar los promedios y los niveles de desempeño de los estudiantes en todas las pruebas SABER, en los grados que se evalúan  y pasar de 10 al 20 por ciento el número de los establecimientos educativos ubicados en el promedio nacional del Índice Sintético de Calidad. La que equivale al 16.4 por ciento.
 218 estudiantes menos entre el 2011 y el 2015, decrecimiento en la matriz sistema escolar. 
 
Llegar a 5 mil docentes capacitados en bilinguismo, también puede calificarse como meta ambiciosa.
 
NUEVOS PROGRAMAS Y PROYECTOS.
 
Ya está dicho que son 24 las metas cuyo desarrollo no tiene antecedentes, según se lee en el documento del plan. Entre ellas está la de lograr la oferta de educación a la primera infancia en los 46 municipios no certificados; suministrar agua potable  en un 10 por ciento de las sedes rurales; llevar luz eléctrica a 103 establecimientos educativos; montar 3 internados y atender con educación diferenciada a 10 municipios con alta población étnica.
 
En cuanto a formación de docentes en servicio, la meta es la de llegar a 8 mil docentes y poner en operación una Escuela de Rectores para 50 directivos de estos cargos.
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