Miércoles, 18 Enero 2017

  • ARROZ DIANA.jpg
En estos últimos días del año, destacados tolimenses han sido noticia por su producción intelectual. El escritor Carlos Orlando Pardo Rodríguez recibió el premio de la Alcaldía de Ibagué por la vida y obra dedicada a la producción literaria, a la investigación histórica y como gestor cultural durante más de 50 años.

El autor de la vacuna contra la malaria, Manuel Elkin Patarroyo y, el parasitólogo Gustavo Adolfo Vallejo, este último docente de la Universidad del Tolima, entre 76 científicos, fueron proclamados investigadores eméritos de por vida, distinción hecha por Colciencias, por sus aportes científicos de alto impacto para la humanidad.

A esta lista se suma el exgobernador e integrante de la Misión de Ciencia Tecnología e Investigación (uno de los siete sabios), Eduardo Aldana Valdés quien recibió el miércoles anterior la medalla de oro que otorga la Universidad de Los Andes a sus egresados y docentes destacados.

Son emocionantes los triunfos de nuestros tolimenses en estas actividades relacionadas con la investigación científica, que los hace merecedores del reconocimiento por toda una vida dedicada al aporte desde su producción, que con certeza dignifica nuestro terruño.
El escritor tolimense Carlos Orlando Pardo cuenta con 52 libros de su autoría, de los cuales 12 son de producción literaria en los géneros de cuento y novela. Es una extensa producción a la cual se agregan sus actividades como editor y gerente de Pijao Editores con 600 títulos publicados y un tiraje aproximado a dos millones de ejemplares.

Estos nombres que motivan esta columna, se descantan por su capacidad intelectual, sencillez y modestia que los convierte en ejemplo para las nuevas generaciones en la necesidad de avanzar en conocimientos científicos y tecnológicos que nos saquen del estado actual de productores y exportadores de materias primas, con poco valor agregado, como si estuviéramos en la primera ola de la cual habló Alvin Toffler.

Nuestra fortaleza económica todavía está en la producción agrícola y poco en la producción industrial. Avanzamos tímidamente hacia lo que Toffler llamó La tercera ola, refiriéndose a los grandes avances en las Tecnologías de la información y la comunicación. Sin embargo, paulatinamente aumenta el número de computadores en todos los ámbitos y no siempre éstos están conectados a la red.
Quisiera seguir celebrando reconocimientos como estos, porque los tolimenses tenemos derecho a ser identificados por la grandeza de nuestra gente.

Finalmente, en nombre de mi esposo Luis Eduardo Chamorro Rodríguez, mis hijos Jonathan Iván y Libia María del Mar Mejía Rojas y en mi nombre, deseamos que todas las familias tengan una Navidad muy feliz, con mucho amor en su corazón y un Año Nuevo de grandes satisfacciones, que se caracterice por la lealtad, respeto y mucha unidad familiar.


Por: Indira Orfa Tatiana Rojas Oviedo.



 
 
Suministrada por: Luis Eduardo Chamorro 
Según datos del ICFES y cálculos de Asesorías Académicas Milton Ochoa de Bogotá, el colegio privado San Bonifacio de Las Lanzas de Ibagué, sigue siendo el establecimiento educativo del Tolima con el mejor promedio ponderado en sus cinco áreas evaluadas por el ICFES en las pruebas Saber 11. En el presente año 2016 ocupó el décimo puesto entre 11.883 establecimientos educativos oficiales y privados del país, con 28 estudiantes que presentaron las pruebas y lograron  un promedio de 74.08. Tuvo un ascenso con relación al año 2015 cuando ocupó el puesto 22 en el país.
 
En cuanto  a las instituciones educativas oficiales, Santa Teresa de Jesús de Ibagué , en el presente año ocupó el puesto 604 entre 8.431 del país y el primer lugar en el Tolima en este grupo, con 136 estudiantes evaluados y un promedio de 62.20. Ocupa el puesto octavo en el Tolima, si se tiene en cuenta a los colegios privados.
 
El municipio de Ibagué, entre mil 108 municipios colombianos ocupa el puesto 166 con base en los resultados de los 157 establecimientos educativos y los  7.852 estudiantes de grado once que presentaron la prueba en el año 2016 con un  promedio de 53.00. En el año inmediatamente anterior 2015 ,  ocupó un mejor puesto,  el 147 con un promedio inferior al del presente año.  En el 2015, fue el municipio de Herveo  el mejor en estos promedios.
 
En cuanto al departamento del Tolima, en el presente año ocupa el puesto 17   frente al puesto 16 del 2015, entre los 32 departamentos colombianos.  En el año 2016 participaron en las pruebas 474 establecimientos educativos oficiales y privados en el Tolima, con 17.700 estudiantes evaluados.
 
Las distancia o brecha entre los resultados de colegios privados y las instituciones educativas oficiales, sigue siendo favorable a los colegios privados. Entre los 20 mejores promedios, sólo cuatro  establecimientos educativos oficiales integran este grupo: Santa Teresa de Jesús de Ibagué, Gimnasio Militar Luis Felipe Pinto de Melgar, Liceo Nacional de Ibagué y Santa Ana de Mariquita.

 
LOS 20 MEJORES PROMEDIOS SABER 11

 
El colegio San Bonifacio de las Lanzas es el único que se ubica entre los 50 mejores de Colombia, en el puesto 10, según los promedios ponderados que se calculan teniendo en cuenta los promedios alcanzados por los estudiantes en las pruebas de Lectura Crítica, Matemáticas, Sociales, Ciencias Naturales e Inglés y la correspondiente desviación estándar. Su mejor promedio lo logran los 28 estudiantes evaluados en Inglés y se ubica entre los 10 mejores promedios nacionales en Ciencias Naturales y Ciencias Sociales.
 
En el departamento del Tolima le siguen en la clasificación, el Colegio Inglés también de Ibagué, que ocupa el puesto 53 en el país con ascenso con respecto al año  2015 cuando ocupó el puesto 76.
 
Sigue en el tercer lugar el colegio privado Gimnasio Campestre, también de Ibagué y en el cuarto lugar el colegio Champagnat ubicado en el puesto 385 en el país, siendo que en el año 2015 había ocupado el puesto 272. Pero es el colegio con mayor número de estudiantes evaluados entre los 7 primeros lugares en el Tolima, con 113 estudiantes y un promedio de 63.85.
 
En el quinto lugar  de este ranking está el colegio Santa Teresa del Niño Jesús de Chaparral;  sexto el colegio Samanes de Ibagué; séptimo el Gimnasio Los Robles de Ibagué. En los puestos octavo y noveno están  dos instituciones educativas oficiales, Santa Teresa de Jesús  de Ibagué con 136 estudiantes evaluados y un promedio de 62.20 y el Gimnasio Militar Luis Felipe Pinto del municipio de Melgar.
 
Siguen, en su orden , La Presentación, Corporación Educativa del Norte, Liceo Nacional , tarde (Oficial), Francisco Jiménez de Cisneros, Comfenalco, María Inmaculada, Campestre del municipio de Melgar, Liceo Santo Domingo Savio del Espinal, San Isidro Labrador , Santa Ana de Mariquita (oficial)  y el colegio Eucarístico de Ibagué.

 
LOS ESTABLECIMIENTOS EDUCATIVOS REZAGADOS

 
 Si tenemos en cuenta los resultados de las pruebas estandarizadas SABER 11 del año 2016, el municipio más rezagado es Coyaima donde fueron evaluados 338 estudian tes de 9 instituciones educativas oficiales. Es el último municipio entre los 47 del departamento, según estos resultados de evaluación del rendimiento académico de los estudiantes que se gradúan de bachilleres en diciembre.
 
Al dar una mirada sobre los  459 planteles educativos del Tolima, en los cinco últimos lugares están la jornada sabatina y dominical para jóvenes y adultos San Luis Gonzaga del municipio de Espinal; la institución educativa Mariano Sánchez Andrade, jornada tarde, también del Espinal; la jornada sabatina y dominical privada Servicio de Educación de Adultos de Natagaima; la institución educativa Coyarcó de Coyaima y la jornada sabatina de San Agustín en Cunday, ésta  en el último lugar, puesto 459. La diferencia entre el  promedio del mejor promedio, el del  colegio  San Bonifacio de Las Lanzas y el último es de 37.93 puntos porcentuales.

 
IBAGUÉ, SIGUE SIENDO EL MEJOR.
 

El municipio de Ibagué ocupa el primer lugar entre los 47 municipios del departamento, al tener en cuenta los promedios ponderados de los 157 planteles educativos y los 7.852 estudiantes evaluados en el año 2016.
 
Entre los diez primeros municipios, en su orden siguen : Honda, Villahermosa, Mariquita,Venadillo, Santa Isabel, Fresno, Casabianca, Palocabildo y El Espinal.
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 



 
¿Qué hacer para mejorar la calidad educativa? Es uno de los interrogantes que los directivos de la educación y los docentes deber tener en su cabeza al comenzar un año escolar o al final del mismo. Bien se trate de las Secretarías de Educación o de cada una de las instituciones educativas oficiales  y colegios privados.
 
Nos hemos acostumbrado a evaluar la calidad educativa según los resultados de las pruebas estandarizadas SABER que realiza el ICFES todos los años. Porque , tácita o expresamente, desarrollamos en Colombia un modelo de gestión de la calidad que se fundamenta en la eficacia escolar y en el concepto del control.
 
Cuanto se hace en el sistema escolar es objeto de evaluación, abundan las evaluaciones, todo se quiere medir, cuantificar y categorizar. Pareciera que interesa más evaluar  y bajo esta concepción poca atención se le da a lo que se enseña o como se enseña en las aulas de los establecimientos educativos. En el fondo estamos guiados por la teoría positivista o pospositivista en que sólo es verdadero lo que es susceptible de probar y medir a través de la cuantificación.
 
Comparto con el español Miguel Ángel Santos Guerra, autor de 66 libros sobre temas educativos hacia el año 2014,  quien plantea : “En las escuelas se evalúa mucho y se cambia poco. Luego, algo falla. Porque si la evaluación  sirviese para aprender , evitaría la repetición de errores y favorecería la mejora de la práctica. Si sólo sirve para medir, clasificar, seleccionar…repetiremos de forma inexorable los fallos” (2002).
 
Si las prácticas evaluativas y curriculares en general, tienen estas características, nos estamos guiando por un interés técnico (Recordar al filósofo alemán Habermas) de búsqueda de la eficacia (Movimiento de la Eficacia Escolar) y en consecuencia sólo nos interesan los resultados o productos de los procesos de formación de los estudiantes y docentes, olvidando los procesos de humanización tan requeridos para transformar las formas de ser y de sentir de nuestros estudiantes.
 
¿Qué modelo seguir? ¿Qué concepciones sobre calidad educativa son las apropiadas, entonces?
 
LOS FACTORES DE LA CALIDAD EDUCATIVA
 
Abundan las definiciones de calidad educativa y en consecuencia son muchos los factores a los cuales se le atribuye la calidad educativa. Lo cual crea múltiples dilemas y  conflictos.
 
Si nos guiamos por los estudios sobre factores asociados a la calidad educativa y tenemos como referencia a autores como Braslavsky (2009)Hilman-Mortimore (1998),el Movimiento de Eficacia Escolar , Icontec iso 9000, Merani (2005)Giné (2002) y Brunner-Elacqua(2005), es factible elaborar un decálogo de factores de la calidad educativa a tener en cuenta en los entes territoriales y en cada establecimiento educativo, interesado en mejorar o transformar la calidad educativa (Chamorro,2014, Observatorio de la Calidad Educativa de Ibagué).
 
1.-La calidad de los docentes. Se requieren docentes con formación profesional en pedagogía y didáctica que sepan qué enseñar y cómo enseñar, ojalá con título de posgrado, con experiencia en su desempeño como docentes. “Invertir en mejores profesores puede generar más impacto”, dice el ICFES en el estudio sobre factores asociados de las pruebas SABER del 2009(2010,p.41).
 
2.-Las características de la institución escolar. Un Proyecto Educativo Institucional en ejecución permanente. Las investigaciones educativas dicen que establecimientos educativos donde los directivos centran su actuación hacia lo pedagógico y curricular, tienen mayor éxito. “El aporte bruto de la institución educativa  a los resultados de los estudiantes en las pruebas se sitúa entre el 34 por ciento en lenguaje de noveno grado y el 46 por ciento en Matemáticas del mismo grado (ICFES, 2011). El Ministerio de Educación establece que son 17 las características básicas que debe tener una institución escolar de calidad.
 
3. La calidad del currículo y su pertinencia. .”Que lo que se enseñe responda al interés de formación de los estudiantes, padres de familia y la sociedad en general. Que ellos encuentren utilidad en lo que se enseña, que los currículos trasciendan la formación técnica e incorporen la formación para la democracia y las artes. Los contenidos y actividades curriculares deben ser negociados con los estudiantes” (Chamorro, 2012).
 
4.El Clima Escolar y el Clima de Aula. Que en las instituciones escolares en general y en las aulas, predomine un clima positivo para el aprendizaje (Climas nutritivos, según Aron y Milicit). Se requiere un clima de convivencia donde los estudiantes y docentes se sientan agradados y felices porque gozan de las buenas relaciones interpersonales. “El clima escolar explica el 13 por ciento de las variaciones en los puntajes de los alumnos”, concluye el estudio sobre factores asociados  a los resultados de las pruebas PISA 2009 (ICFES, 2010).
 
5. Recursos educativos o didácticos. La disponibilidad de textos escolares y biblioteca, tiene incidencia positiva en las evaluaciones del rendimiento académico. También tiene incidencia positiva una buena infraestructura escolar, laboratorios y salas de sistemas conectadas a internet.
 
6. Calidad de la Gestión directiva. Directivos con formación requerida para su desempeño en la gestión escolar, que ejercen liderazgo sobre lo pedagógico y curricular. Del estilo de liderazgo de los directivos depende, en gran parte, el clima escolar y de aula.
 
7.-Evaluación permanente. La evaluación no sólo debe ser sobre el rendimiento académico de los estudiantes. También se debe evaluar a los docentes, al currículo, los planes y programas.
 
8.-La participación de los padres. Incide positivamente en el logro de mejores promedios en las pruebas estandarizadas. Padres que acompañan y participan en los procesos de formación de los estudiantes, “pueden aumentar  en un 21.11 por ciento los puntajes en Lenguaje y de  14.98 por  ciento en Matemáticas” (UNESCO_SERCE, 2008, p.36).
 
9.-La calidad de las estrategias de enseñanza. Los estudiantes manifiestan mayor interés por los aprendizajes si tienen docentes que saben enseñar, es decir , que aplican estrategias de enseñanza agradables, placenteras y apropiadas al objeto de estudio.
 
10. Las características de los estudiantes.  Un estudio del Banco Mundial, basado en 25 investigaciones educativas realizadas en Colombia, ubica en primer lugar entre los factores que tienen incidencia positiva sobre la calidad, las características de los estudiantes, que incluyen las características socioeconómicas y el nivel educativo de los padres. Un estudiante que provengan de padres con alto nivel educativo y situaciones económicas que les permitan el acceso a medios de formación, acceso a internet, disponibilidad de libros en su hogar, tendrá mejor desempeño académico.
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Hoy, el Alcalde de Ibagué Guillermo Alfonso Jaramillo realiza el evento de rendición de cuentas ante los ibaguereños.

El texto elaborado por Planeación Municipal sobre los resultado de la gestión del Alcalde están al alcance de todos en la página web de la alcaldía desde hace ya varios días.
 
Son 58 las metas de producto que el Plan de Desarrollo Municipal contempla para el cuatrienio 2016-2019 en cuanto al sector educativo.

De estas 58 metas, el informe de planeación registra cero ejecución en 19 de ellas, que son equivalentes a una tercera parte de ejecución nula.  Ese es un dato malo.
 
Pero el dato bueno es que 22 metas de producto que han ejecutado más allá del ciento por ciento, la mayor parte de ellas en el programa de calidad educativa. Porque los resultados en calidad siguen siendo satisfactorios, principalmente las que tienen que ver con las pruebas SABER 11 porque a las instituciones educativas oficiales de Ibagué les fue bien, aunque por debajo de los resultados de los colegios privados, lo cual sigue siendo una constante en Ibagué y en Colombia.
 
 
 
Estamos en momentos de evaluar para saber cómo nos fue en el año 2016. En cuanto al desempeño de los mandatarios de las entidades territoriales, el gobernador Oscar Barreto Quiroga, el martes anterior presidió un novedoso acto de “rendición de cuentas” que por ley debe realizar por lo menos una vez cada año. Posteriormente, el viernes, exaltó y premió a los establecimientos educativos oficiales y a los estudiantes destacados en los promedios de las pruebas SABER 11 del presente año.
 
En el término de diez días, en los medios de comunicación se han conocido datos sobre el desempeño del Tolima en cuanto  educación en el Informe Nacional de Competitividad 2016-2017 y en el Índice  Departamental de Innovación para Colombia correspondiente al año 2015.
 
En los diez pilares del informe de competitividad , al Tolima no le fue bien el año pasado porque su calificación es de 3.5 sobre 10 y en cuanto a educación sólo nos favorece el indicador sobre “esperanza de vida escolar” en el que nuestro departamento ocupó el puesto sexto entre 25 departamentos evaluados. Sólo 6 de cada diez estudiantes matriculados en primero de primaria, logran el título de bachiller once años después, frente a sólo 4 que lo logran en el país, un indicador que saca la cara frente a los restantes.
 
El Tolima, en índice de Innovación, ocupa el puesto 15 entre 25 departamentos, el puesto 20 en cuanto a investigación y desarrollo, el 23 en Educación Superior  y en general, el puesto 21 entre los 25 departamentos en el índice de Capital Humano e Investigación.
 
En síntesis, no estamos bien según este informe y los  índices relacionados con educación. Lo admite el gobernador Oscar Barreto: “¿Qué más hacer por la educación?. En el gobierno hemos hecho grandes esfuerzos de manera trasversal y uno a veces lo que  ve es como si no hubiéremos  hecho nada, cuando   uno ve que poco se avanza en términos educativos. La política educativa,  la manejan en Bogotá. Son cosas incoherentes de la política educativa del país, pero eso es lo que tenemos, lo que enfrentamos para hacer cada día cosas mejores en educación. Yo quisiera decir dos cosas.  En todo mi recorrido y en toda mi vida, uno  llega a muchas conclusiones. Una de ellas es que la educación es muy importante y que en la sociedad en su conjunto, empezando por el gobernador , es importante que nos concienticemos sobre  la importancia de estudiar, de prepararnos, de educarnos”.
 
 Sobre el interés del mandatario  en los asuntos educativos, agrega: Yo les digo que ahora que estoy por segunda oportunidad como gobernador y me recorro este departamento todos los días, veo que se ha ido avanzando un poco, veo cada vez más interés de la gente por educarse , más interés en incluirse en el sistema educativo, ya uno siente que hay mayor interés, un poco más sobre este punto”.
 
 
LA RENDICIÓN DE CUENTAS EN EDUCACIÓN.
 
Es pertinente decir que los resultados y los efectos de la intervención sobre los factores educativos , no todos se pueden cuantificar y la mayoría de ellos requieren desarrollos que van más allá del cuatrienio de un gobierno. De otra parte, los resultados que presentan en una rendición de cuentas por parte de los mandatarios surgen de procesos de autoevaluación que cada una de las unidades responsables de la ejecución de programas y proyectos del plan de desarrollo, presentan a Planeación Departamental para su consolidación.  
 
Otra advertencia: la gobernación del Tolima, en su plan de desarrollo no ubicó a la educación como uno de sus ejes programáticos prioritarios, igual a lo ocurrido en el plan de desarrollo del municipio de Ibagué.  
 
El programa uno del plan es el titulado “Educación que transforma el Tolima”, del eje programático “Tolima Territorio Incluyente” , integrado por 13 proyectos estratégicos de los cuales sólo uno, no registra avances (cero de ejecución), el de construcción y/o adecuación de la infraestructura para la excelencia educativa  con ambientes amables en el Tolima.
 
Pero en el otro extremo, están dos proyectos que ya tienen un avance del ciento por ciento en el año 2016: El del fortalecimiento a la prestación del servicio  educativo, que está dirigido a cumplir con el derecho educativo a la disponibilidad  y la obligación estatal de hacer asequible el servicio educativo a los 160 mil 686 estudiantes matriculados, a través de 213 instituciones educativas y mil 659 sedes o escuelas, con la participación de 9 mil 10 funcionarios estatales, entre directivos, docentes y personal administrativo.
 
EJECUCIÓN PRESUPUESTAL DEL 72.25 POR CIENTO
 
Hacer asequible el servicio educativo también tiene que ver con la ejecución presupuestal para educación hasta la fecha. El grado de ejecución presupuestal llega al 72.25% que es aceptable, porcentaje que corresponde a 339 mil 860 millones ejecutados sobre un presupuesto total de 470 mil 387 millones de pesos, cifras de gasto en educación que en gran parte corresponde a gastos de personal.
 
El otro proyecto con ejecución del ciento por ciento es el del fortalecimiento del deporte, la recreación  y la actividad física.
 
Si ha transcurrido gran parte del primer año del cuatrienio de Oscar Barreto, se supone que la ejecución eficiente y eficaz de cada proyecto del plan debiera estar sobre el 25%, condición que cumplen 12 de los 13 proyectos del sector educativo. Ese es un indicador favorable a la gestión educativa del gobernador, su Secretario de Educación Jairo Cardona y los demás directivos de la Secretaría del ramo.
 
De mayor a menor grado de ejecución, están los proyectos ya nombrados con ejecución del ciento por ciento,  a los que le siguen, el apoyo al talento humano a la Educación Superior con un 92.31 por ciento de avance. La meta para el 2016 era de apoyar mil 50 cupos de matrícula en este nivel educativo y se han logrado mil 56 de los 8 mil cupos proyectados para el cuatrienio. Se han invertido 474 millones de pesos en subsidios a la demanda de Educación Superior.
 
El compromiso con la paz es otro de los proyectos educativos. Tiene avances de ejecución equivalentes al 83.23 por ciento. El proyecto de fortalecimiento de los Derechos Humanos y la convivencia tiene una ejecución del 62.5 por ciento. Se estuvo cerca de lograr la meta de suministrar alimentación escolar a 6 mil estudiantes ya que se logró para 5 mil 429, sobre una meta de 30 mil para el cuatrienio. Se hizo una inversión de 18 mil 35 millones de pesos para beneficiar a 47 mil 922 estudiantes con el suministro de complemento alimenticio.
 
Tampoco se logró la meta de 450 sedes educativas con conectividad digital , cifra que avanzó  120 sedes educativas.  “Durante el primer semestre de 2016, se benefició a 106 mil 636 estudiantes de 609 sedes en los 46 municipios”, dice el informe del gobernador.
 
En fin, la relación de proyectos y su grado de ejecución es larga. Hay un proyecto o acción gubernamental que ha anunciado el gobernador Barreto para el 2017: “La creación de un Fondo para apoyar el ingreso de estudiantes a la Educación Superior que estaremos tramitando ante la Asamblea del departamento, en la semana entrante.  El afán es que comencemos desde el primer semestre del 2017. Eso tiene que tener unos requisitos que no excluyan a los campesinos, a las regiones más apartadas”.
 
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
 
 
El ICFES, con base en las pruebas SABER 11 del presente año 2016, clasificó 9 mil 407 planteles educativos de todo el país, según el desempeño de sus estudiantes en estas pruebas estandarizadas. De ellos, sólo mil 51 lograron la categoría de excelencia, la A+  que antes se denominaba Muy Superior. En el Tolima, 23 establecimientos educativos lograron esta categoría y de ellos sólo 5 son oficiales.
 
El ICFES clasifica los planteles educativos en cinco categoría a saber: A+, antes muy superior, A que  antes era Superior  y las categorías B, C y D. Se tienen en cuenta sólo aquellos planteles que evalúan más de 9 estudiantes en los  últimos 3 años, en las cinco pruebas: Lectura Crítica, Matemáticas, Ciencias Sociales, Ciencias Naturales e Inglés. “Entre más altos y más homogéneos sean los puntajes  de los estudiantes de la institución, más alta  resulta la clasificación”, dice el ICFES. No se tienen en cuenta los repitentes ni los estudiantes con discapacidades.
 
Fueron 6 mil 546 las instituciones educativas oficiales clasificadas en el país y de ellas sólo 98 lograron la categoría A+. En el Tolima, 5 alcanzaron esta categoría. El  Gimnasio Militar Luis Felipe Pinto es el primero,  funciona  en la base aérea de Melgar con un rector militar, ocupa el puesto 33 en el país y en los 3 años han evaluado 68 estudiantes para lograr el índice global más alto en el departamento, 0.808.
 
En el segundo lugar de esta categoría está la institución educativa Santa Teresa de Jesús de Ibagué, que completa 16 años continuos en la máxima categoría del desempeño de sus estudiantes mujeres, es un plantel educativo dirigido por las Hermanas Terciarias Capuchinas que  en su visión de futuro  plantea que “En el año 2018 se posicionará y será reconocido bajo estándares internacionales  de excelencia sostenida”. Es una institución que se proclama como católica, bajo los ideales de Francisco de Asís. En los tres últimos años han presentado las pruebas SABER  , 337 estudiantes, para alcanzar este año un índice global de 0.794. Santa Teresa de Jesús ocupa el puesto 30 entre los establecimientos educativos oficiales del país.
 
El tercer lo ocupa en el presente año, Santa Ana del municipio de Mariquita, también dirigida  por la religiosa Isabel González. Ocupa el puesto 61 en el país entre los establecimientos educativos oficiales y en los tres últimos años ha evaluado 204 estudiantes bachilleres.
 
El cuarto lugar está la institución educativa Exalumnas de La Presentación que emerge entre las más destacadas y de excelencia en los últimos tres años con 279 estudiantes evaluados por estas pruebas. Ocupa el puesto 76 en el país.
 
La quinta institución Educativa es Leonidas Rubio que dirige Gustavo Ramírez .Ocupa el puesto 90 en el país con 251 estudiantes evaluados en los últimos tres años .
 
Otras 8 instituciones educativas oficiales se clasifican por su desempeño académico en la categoría A, antes Superior. Son estas: Amina Melendro, Nuestra Señora de Fátima, Liceo Nacional, Soledad Medina (Chaparral) Normal Superior, Medalla Milagrosa (Chaparral) y  Sagrada  Familia en ambas jornadas.
 

LOS MEJORES COLEGIOS PRIVADOS.

 
Entre 2 mil 859 colegios privados que clasifica el ICFES, 953 lograron la categoría de excelencia A+ y entre ellos 18 están ubicados en el Tolima y de estos 13 operan en Ibagué. Encabeza la clasificación el San Bonifacio de Las Lanzas que ocupa el puesto 33 en el país entre los privados, con un índice global de 0.887. Se trata del plantel educativo que se ha sostenido en esta categoría de excelencia  y con base en los promedios ponderados de las pruebas ocupó el puesto décimo en el país en el presente año 2016. Le  sigue el colegio Inglés que ocupa el puesto 67 en el país, con 41 estudiantes evaluados en los tres últimos años.
 
Los colegios privados pertenecientes a esta categoría que han evaluado el mayor número de estudiantes en los últimos tres años, son en su orden, el colegio Confenalco, que  ha evaluado 419 , seguido del Colegio Tolimense con 385 estudiantes, el Colegio Champagnat con 363  y el Jiménez de Cisneros  con 339 estudiantes.
 
Porque siempre suscita controversia esto del número de estudiantes evaluados con los cuales se llega a esta categoría. Porque se supone que a un colegio le queda más fácil obtener índices más altos con menos estudiantes.
 
En este grupo de colegios privados de categoría A+, 5 están ubicados fuera de Ibagué: Gimnasio Beth-Sharon en Mariquita, Liceo Santa Teresita del Niño de Jesús de Chaparral, Corporación Educativa del Norte en Honda, San Antonio María Claret en Líbano y Liceo Pedagógico Santo Domingo Savio del Espinal.
 
                        


 
La alimentación escolar, este año  ha sido noticia nacional por varios motivos. Uno es el de los escándalos originados por mal manejo de los recursos con este destino, es decir, actos de corrupción en varios departamentos. Afortunadamente no es el caso del Tolima ni de Ibagué.
 
Pero la otra noticia, que ha tenido poca prensa, es el de la drástica disminución de los recursos destinados por la nación para las inversiones en refrigerios o alimentación escolar.
 
He puesto mis ojos en el boletín de prensa del miércoles 15 anterior en la que  la Alcaldía de Ibagué anuncia para el 11 de julio la iniciación de la oferta de alimentación escolar para 23.100 estudiantes. Lo paradójico y grave es que habrá alimentación escolar sólo a partir del segundo semestre del año escolar. Sobre eso se ha dicho muy poco.
 
Que la Alimentación Escolar sólo se ofrezca a partir del segundo semestre del año escolar tiene varias consecuencias sobre la cobertura y la permanencia de los estudiantes en las aulas. 
 
Hay escuelas rurales donde los niños no se matriculan si no hay alimentación escolar. Eso ocurre igualmente en la zona urbana. Porque la alimentación escolar se ha
convertido en una estrategia de atracción de estudiantes para la matrícula. Habrá muchos padres que envían a sus hijos a la escuela, por lo menos para garantizar algo de alimentación que ellos no pueden ofrecerle a sus hijos en sus hogares.
 
Aquí es pertinente hacer una pausa para decir que Ibagué es uno de los doce municipios del Tolima con la más baja cobertura escolar.
 
¿Qué ha pasado con la financiación de la Alimentación Escolar en Ibagué, en el presente año?.
 
Inicialmente, el Ministerio de Educación asignó, en febrero, 844.665.645 pesos seg
pesos a ración para el año 2016  segl cuatrienio. AQued  se convierte, para Ibaguestudiantes en las aulas.
la permanencia de loún el documento de Planeación Nacional, cifra que es distinta según la Secretaria de Educación de Ibagué, Flor Alva Vargas,  pues serían apenas 69 millones 992 mil pesos. El año inmediatamente anterior tal transferencia fue de 5.584 millones de pesos, lo cual implica que el aporte de la  nación  para este servicio   en Ibagué,  es de 5.500 millones  de pesos menos, este año 2016.
 
El gasto en alimentación escolar  en el año 2015 en Ibagué fue de 7.251 millones de pesos, porque se le suman 1.670 millones de pesos que aportó el municipio de recursos propios .
 
El año pasado, gracias a tener mayores recursos financieros para alimentación escolar, tal servicio se ofreció a 41.084 estudiantes. Este año se anuncia alimentación escolar sólo para 23.100 estudiantes, es decir, 17.984 estudiantes menos.
 
Este año 2016, el costo de la ración  aumentó a 1.833 pesos  en promedio por ración de complemento alimentario y de $3.695 de almuerzos de los cuales el 70% corresponde al aporte realizado por el municipio.
 
Son cifras que ponen una alarma de semáforo en rojo. No hay la menor duda.
 
 
 
La institución educativa oficial Técnica Agroindustrial Lepanto del municipio de Murillo al norte del Tolima, funciona este año 2016 con 600 estudiantes,  en una sede central que ofrece  bachillerato y otra de educación primaria, en la zona urbana, a las que se integran 17 sedes o escuelas curales.
 
Para el desarrollo de la especialidad adoptada, los estudiantes del grado once aprenden a procesar productos lácteos, entre ellos el yogur , quesos y arequipe  que venden en la plaza principal de Murillo el día de mercado,   los domingos. Con el producto de la venta aspiran a financiar el viaje de fin de año, los nuevos bachilleres técnicos.
 
Lepanto puede ser un caso a través del cual analizar e interpretar algunas situaciones que se viven en las zonas rurales del Tolima en cuanto a la oferta de educación formal.
 
Las 17 escuelas rurales de la esta institución educativa funcionan con un solo docente, no disponen de acceso a la red Internet así dispongan de computadores.
 
“Tenemos escuelas sin servicio de luz eléctrica entre ellas La Picota, La Estrella, La Cascada y Requintaderos, aunque la mayoría disponen de una planta eléctrica que se prende una vez al mes si la comunidad aporta lo de la gasolina y así poder prender los computadores para  la clase de sistemas. Sólo se dispone de internet en las una de las sedes de primaria urbanas”, dice su rector, el ingeniero agroindustrial Jovan Carlos Mora Salinas, a su vez estudiante de la Maestría en Educación, durante los fines de semana en la Universidad del Tolima.
 
Al igual a lo que ocurre en muchas otras escuelas rurales del departamento, hay estudiantes que deben recorrer hora y media a pié para llegar a las aulas y, por lo menos en la escuela La Picota , el docente deben recorrer cuatro horas y media desde la zona urbana, para llegar a su sitio de trabajo. Y debe permanecer allí por lo menos cinco días de la semana. Agréguele a  ello el intenso frío que en época de invierno puede bajar a 3 grados centígrados pero que en promedio puede ser de 14 grados en los tres mil metros de altura sobre el nivel del mar.
 
De las 17 escuelas rurales de la IE Lepanto, dos de ellas la de La Cascada y  La Cabaña, funcionan con sólo cuatro estudiantes; la de La Picota, la más distante, con seis ; pero también hay otras con 18 a 20 estudiantes como ocurre en Santa Bárbara y Pajonales.
 
 
 
LOS NÚCLEOS ESCOLARES RURALES
 
La actual IE Lepanto hizo parte de la red de Núcleos Escolares Rurales que el Ministerio de Educación Nacional administraba desde Bogotá para ofrecer educación formal en los grados tercero a quinto de primaria. Llegó a tener 74  estudiantes internos que residían en sus instalaciones con servicio de alimentación. Luego se produjo la fusión de establecimientos educativos hacia el año 2001 y actualmente sólo hay 28 internos, cifra  a la cual se ha llegado debido a la reducción de recursos nacionales para alimentación escolar. El rector Mora manifiesta en su petición ante el gobierno departamental: “El restaurante escolar lleva funcionando más de 40 años y ha llegado a atender a más de 500 personas en la década del 80 cuando se beneficiaba a gran parte de la población joven con recursos aportados por la nación. El año pasado se beneficiaron  del restaurante 250 estudiantes aproximadamente, entre los cuales están los 28 internos y los estudiantes de la vereda Pajonales y otras ,  gracias a recursos que aporta el municipio y la gobernación y 120 estudiantes que se benefician del servicio de restaurante escolar a través de una cooperativa”.
 
Este año la Alcaldía es la que subsidia la alimentación de los estudiantes internos porque los recursos nacionales se destinan a la jornada única.
 
Los internados rurales pueden ser una de las alternativas a las cuales se puede recurrir para mejorar la cobertura educativa con estudiantes de veredas dispersas  en la zona rural del Tolima. Puede ser menos costoso para el Estado, financiar un internado que múltiples escuelas rurales con pocos estudiantes y  un docente aislado de la interacción con otros compañeros de profesión.
 
El internado de Lepanto  tiene problemas en su infraestructura por sus 40 años de funcionamiento;  las unidades sanitarias están en malas condiciones, los camarotes de los dormitorios están deteriorados, no se dispone de gas para la operación del restaurante, los pisos están en mal estado.
 
Para el mejoramiento de esta situación, el año pasado la Secretaría de Educación aportó 84 millones de pesos a los cuales la Alcaldía sumó 12 millones de pesos más y con recursos propios del colegio, otros 7 millones para muebles,camarotes y armarios.
La alimentación escolar que se ofrecía en caliente hasta el año pasado, ahora se ofrece a un número menor de estudiantes . “Los estudiantes tenían desayuno caliente, ahora pasaron a recibir  desayuno industrializado,  bolsa de leche o   de avena , una panela o bocadillo”, dice el rector.
 
LA EDUCACIÓN RURAL EN EL TOLIMA
 
Ruralidad es un concepto que va , casi siempre, unido a los de inequidad, marginalización, violencia y pobreza. Las veredas están afectadas de inequidad en el acceso y  calidad de  los servicios estatales, entre el de la educación. En Colombia es un  problema de grandes dimensiones porque el 87 por ciento de sus municipios son predominantemente rurales y en estas   zonas vive el 35 por ciento de la población colombiana.
 
En el Tolima, en los 46 municipios no certificados, funcionan 2 mil 45 establecimientos educativos y de ellos 1.662 son rurales , es decir el 88 por ciento de ellos.
 
En la zona rural, según en Sistema de Matrícula (SIMAT) del Ministerio de Educación Nacional, la disminución de la población estudiantil en la zona rural es más acelerada que en las zonas urbanas de los 46 municipios no certificados (excluye Ibagué). La población estudiantil matriculada en las zonas rurales  en el año 2011, hace cinco años, era de 92 mil 797 estudiantes, cifra que pasó a ser de 77 mil 579 en el año 2015 , inmediatamente anterior, lo cual equivale a 15 mil 218 estudiantes menos matriculados en las escuelas rurales, que porcentualmente equivalen a 16.4 por ciento de disminución en la población estudiantil.
 
Sobre estas cifras, que son alarmantes, es pertinente decir que la población en edad escolar en las zonas rurales, hacen parte del bloque de atención prioritaria o de especial atención,  cuando de debe garantizar el derecho fundamental a la educación, se trata.  


 
Ya se conoce el texto de 182 páginas con la primera versión del Plan Municipal de Desarrollo de Ibagué para el cuatrienio 2016-2019. Se plantean 4 pilares en  este instrumento de planificación, el agua, la cultura ciudadana, la seguridad integral y la paz. Lo deseable fuera que uno de esos pilares del plan fuera la educación, pero no es así.
 
Sin embargo, en el capítulo donde se aborda el diagnóstico educativo, los objetivos, los programas y las metas, para educación, se dice textualmente: “Este Plan de Desarrollo dará prioridad a la educación y lo concibe como instrumento poderoso para la lucha contra la inequidad, la pobreza y la marginalidad. Por lo tanto, la orientación del gasto público social se dará para implementar la jornada única, reducir y prevenir la deserción estudiantil, aumentar la cobertura y la pertinencia de la educación, impulsar mejorar la infraestructura educativa con aulas modernas, masificación de la conectividad, uso y apropiación de las tecnologías de información y comunicaciones”.
 
No hay propuestas desconocidas, se ciñe a la ejecución de las políticas y programas nacionales para la educación,  en con cha.
cia son progrmas que estducaci ejecucimetas, se dice textualmente: ficaci de revocatoria del mandato del alcalde,  en consecuencia son programas que están en marcha desde el tiempo que ha transcurrido del mandato del actual presidente de la república.
 
Hay, desde luego, algunos compromisos de acción que resultan ser ambiciosos en las metas  de resultado, de productos y de impacto que se proponen para ser cumplidas a través de 15 programas y objetivos. Uno de estos programas, el de “Ibagué le apuesta a la jornada única para la formación integral”, será el que concentre la mayores inversiones en infraestructura, docentes, alimentación y actividades dirigidas mejorar los resultados académicos de los estudiantes. Es el macroproyecto educativo del alcalde Guillermo Alfonso Jaramillo en cuanto se propone implementar la jornada única en 50 instituciones educativas ( o 40 según dice el Alcalde, o 30 como se dice en otras partes del documento) con inversiones que se aproximan a los 200 mil millones de pesos, compartidos entre la nación que aportaría 140 mil millones y el municipio 60 mil millones. De ser así, por primera vez se podría llegar a la inversión en infraestructura escolar más amplia de la que se tenga noticia hasta ahora. También a la mayor inversión de recursos propios que haría el municipio en educación por lo menos en lo que va del presente siglo.
 
El Alcalde ya tiene cumplido el objetivo de “Contar con una planta docente constante en la zona rural”, porque logró, en un mes largo de mandato,  que el Ministerio de Educación le autorizara el incremento de 95 docentes de planta para atender la educación en la zona rural.

 
METAS DE LARGO ALIENTO.
 
El documento de la versión preliminar del Plan, que ya pasó por la formulación de directrices, su presentación ante el Consejo de Gobierno , el Consejo Territorial de Planeación y el desarrollo de los procesos de participación comunitaria en su formulación,  deberá ser aprobado por el Concejo Municipal antes del 31 de mayo próximo.
 
El documento no se detiene en un diagnóstico educativo  extenso, plantea algunas metas de fácil logro, quizás cuidándose de evitar una revocatoria del mandato del alcalde, en caso de que no se cumplan.
 
Pero hay metas que requieren mayor intervención de los actores educativos entre ellas las relacionadas con el derecho a la calidad educativa. Ya está mencionada  la jornada única para mejorar el rendimiento académico de los estudiantes y a  ella se suma “promover el bilingüismo”, en por lo menos el una tercera parte de los docentes para que alcancen el nivel B2 en inglés; llegar a una relación de 2 estudiantes por cada computador y el acceso a la conectividad de 90 sedes.
 
En la zona rural, se plantea el objetivo de fortalecer los establecimientos educativos rurales para disminuir la brecha entre educación urbana y rural y entre la oficial y la privada,  mediante el desarrollo del Plan de Educación Rural en el 50 por ciento de las sedes o escuelas rurales, plan que incluye la extensión de Pedagogías Flexibles, entre ellas la de Escuela Nueva.
 
Es novedoso que se plantee la capacitación de  dos mil jóvenes y 100 docentes en investigación educativa y pedagógica, porque pocas veces se ha hecho tal propuesta en un plan de desarrollo para el sector educativo.
 
METAS SOBRE COBERTURA ESCOLAR
 
Es  pertinente decir que Ibagué es uno de los 12 municipios tolimenses con baja cobertura escolar, debido a que no toda la población en edad escolar accede a las aulas,  la matrícula disminuye paulatinamente hasta llegar a 6 mil 189 estudiantes menos entre el año 2011 y el 2015; con tasas brutas de cobertura bajas en Educación Media, de 75.5 por ciento y en el grado de transición escolar  del 97.1 por ciento.
 
En el Plan de Desarrollo que se propone para su ejecución en los próximos cuatro años, desarrollar la educación inicial, ampliar la cobertura de la educación superior para lograr aumentar la articulación entre la Educación Media y la Técnica en el 70 por ciento de las instituciones educativas y la articulación con la educación tecnológica en un 30 por ciento de las IE. No se menciona el nombre de la “Universidad Humana” del gobierno anterior, pero se entiende que estaría cubierta a través de estas metas y objetivos.
 
Con base en las tasas netas de cobertura, la meta es la de llegar al 82 por ciento cobertura en la primaria. Llegar a la meta del 82 por ciento de cobertura del grado de transición con base en las tasas brutas de escolarización y en primaria al 98 por ciento, metas que estarían por debajo de la universalización de la educación primaria ; se pretende incrementar en 2000 los cupos de matrícula para la primera infancia y aumentar a 20 mil la matrícula para población desplazada.
Se espera que en el próximo año 2017, en el país todos los programas de pregrado de Licenciaturas  en  Educación, dirigidos a formar los docentes, hayan logrado la acreditación de alta calidad, reconocida por el Ministerio de Educación Nacional. Lo  cual es un reto no tan fácil de lograr, cuyas acciones previas deben realizarse desde los primeros días del año 2016 que ha comenzado.
 
La Universidad del Tolima es la única institución universitaria oficial que ofrece Licenciaturas en Educación en Ibagué. En su Facultad de Educación, se ofertan 6 programas de formación previa de docentes en Educación Física, Lengua Castellana, Inglés, Educación Básica con énfasis en Ciencias Naturales, Ciencias Sociales y Matemáticas. El responsable básico de esta tarea es su decano, Andrés Felipe Velásquez.
 
Otras cuatro Licenciaturas en Educación se ofrecen en el Instituto de Educación a Distancia que dirige Martha Núñez, son la de Pedagogía Infantil, Educación Básica con énfasis en Ciencias Naturales, Lengua Castellana y Licenciatura en Educación Artística.
 
Por ahora, sólo Educación Física ha alcanzado la acreditación de alta calidad y se espera este reconocimiento para la Licenciatura en Lengua Castellana, en los próximos días.
 
La Universidad del Tolima en general y los estudiantes que aspiran a ser docentes en un futuro inmediato, esperan con especial interés la suerte de estos programas de Licenciaturas. Porque de no lograse la acreditación, la universidad no  podrá  abrir matrículas nuevas.
 
LA EXCELENCIA DOCENTE
 
El Ministerio de  Educación Nacional  ha divulgado los Lineamientos Generales con nuevos requisitos para la oferta de programas de formación previa de docentes y tiene lista una Resolución Ministerial al respecto.
 
Se enfatiza en la importancia que tienen los docentes como factor generador de calidad educativa. Inclusive el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018, hace un enunciado al respecto. Y la resolución próxima a ser expedida recoge la premisa de que “la excelencia de los educadores es un factor esencial para garantizar la calidad de la educación. Que la excelencia de los docentes depende en gran parte de la formación inicia”l que reciben en la Universidad, de la formación continua que reciban de los gobiernos seccionales con recursos de calidad y de la formación potgradual que generalmente corre por cuenta de los recursos propios de los docentes.
 
Se espera que los docentes sepan enseñar y en consecuencia deben tener formación previa y continua sobre Pedagogía, Didáctica y curriculo. Deben saber lo que enseñan, de ahí que uno los requisitos de su formación tiene que ver con fundamentos  generales y específicos sobre las competencias propias de las disciplinas que enseñan.
 
Con relación a la formación académica de los docentes colombianos, el DANE realizó un estudio que divulgó en septiembre de 2015, con datos del 2014. Según este estudio cuantitativo, el 54.8 por ciento de los docentes tienen título universitario de pregrado,  otro 28.6 por ciento tiene algún título de posgrado, principalmente de especialización,  el 7.7 por ciento son normalistas y el 4.5 por ciento apenas tiene estudios de bachillerato.
 
Una primera conclusión que surge de estos datos es que la  formación académica de los docentes colombianos es insuficiente o baja. Porque lo deseable es que todos tengan títulos de posgrados.
 
REQUISITOS PARA LAS LICENCIATURAS
 
Si se espera que los docentes graduados como Licenciados en Educación de la Universidad sean docentes de calidad o excelencia, que los docentes formadores de las Facultades de Educación tengan  como mínimo, títulos de maestría o doctorado, un  25 por ciento de ellos. por lo menos.  
 
El proyecto de resolución que he mencionado incluye otros requisitos: experiencia en investigación; que el 30 por ciento tengan experiencia como docentes de preescolar , educación básica y media; que sepan una segunda lengua.
 
Los estudiantes de las Licenciaturas, deberán realizar , por lo menos 50 créditos académicos de práctica pedagógica antes de graduarse y deberán tener formación en investigación formativa e investigación en el aula.
 
Entonces el interrogante es : ¿La Universidad del Tolima está en condiciones de lograr el cumplimiento de estos nuevos requisitos en su oferta de programas de Licenciaturas en Educación?
                                                                                                                              
 
  1. Más Leídas
  2. Últimas
  3. Destacadas
  • cortolima.jpeg